sábado, 21 de febrero de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO I DE CUARESMA 22 DE FEBRERO (MORADO)

 

No tentarás al Señor, tu Dios.



Morado. MR p. 200 [210] / Lecc I p. 53. LH Semana I del Salterio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 15-16

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que por las prácticas anuales de esta celebración cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Creación y pecado de nuestros primeros padres.

Del libro del Génesis: 2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?"

La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir' ".

La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 50

R/. Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.

Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R/.

El don de Dios supera con mucho al delito.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 12-19

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!

Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN  Mt 4, 4



R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

El ayuno y las tentaciones de Jesús.

Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: "Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios".

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna". Jesús le contestó: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras y me adoras". Pero Jesús le replicó: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás". Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Con fe, pidámosle a Dios que escuche la oración de su pueblo. 

Después de cada petición diremos (cantando): Señor, ten piedad (o bien: Kyrie, eléison). 

Para que el Señor, que consagró con su ayuno los días de la santa Cuaresma, bendiga la penitencia de su Iglesia, la proteja de los ataques del enemigo y así persevere en la fidelidad al Evangelio y crezca en unidad. Oremos.

Para que la luz de Jesucristo ilumine a los que en esta Cuaresma se están preparando para el Bautismo. Oremos.

Para que se apiade de todos los hombres y les conceda el arrepentimiento a cuantos viven apartados del bien. Oremos.

Para que socorra a cuantos padecen hambre, inspire sentimientos de caridad a los que tienen riquezas y multiplique los frutos de la tierra. Oremos.

Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza se reincorporen a la familia de Dios. Oremos. 

Para que cuantos en este Tiempo de Cuaresma buscamos sinceramente a Dios, recibamos la plenitud de su perdón. Oremos.

Dios nuestro que conoces la fragilidad humana, escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu Palabra. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este venerable misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

Las tentaciones del Señor.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque El mismo, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, consagró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a superar la seducción del pecado, para que, después de celebrar con espíritu renovado el misterio pascual, pasemos finalmente a la Pascua eterna. Por eso, con los coros de los ángeles y santos, te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 90,4

El Señor te cubrirá con sus plumas y bajos sus alas encontrarás refugio.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de su boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo nuestro Señor

viernes, 20 de febrero de 2026

LECTURAS DEL SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA 21 DE FEBRERO (MORADO)

 

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan.



FERIA DESPUÉS DE CENIZA o SAN PEDRO DAMIÁN, Obispo y Doctor de la Iglesia.

Morado. MR pp. 684 y 199 [700 y 208] / Lecc. I p. 704


ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 68, 17

Escúchanos, Señor, porque grande es tu misericordia; por tu ternura, Señor, vuelve a nosotros tus ojos.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, mira compasivo nuestra debilidad y extiende tu mano poderosa para darnos tu protección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Cuando compartas tu pan con el hambriento, brillará tu luz en las tinieblas.

Del libro del profeta Isaías 58, 9-14

Esto dice el Señor: "Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan.

Construirás sobre tus viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos; te llamarán reparador de brechas y restaurador de hogares derruidos.

Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te haré gustar la herencia de tu padre Jacob". 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 85

R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.

Presta, Señor, oídos a mi súplica, pues soy un pobre, lleno de desdichas. Protégeme, Señor, porque te amo; salva a tu servidor, que en ti confía. R/.

Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el día, y ya que a ti, Señor, levanto el alma, llena a este siervo tuyo de alegría. R/.

Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta. R/.

ACLAMACIÓN Ez 33, 11

R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.


R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Del santo Evangelio según san Lucas 5, 27-32

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.


Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, este sacrificio de reconciliación y de alabanza y concédenos que, purificados por su eficacia, podamos ofrecerte el afecto de un corazón grato a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 9, 13

Misericordia quiero y no sacrificios, dice el Señor; pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Reanimados por este don de vida celestial, te rogamos, Señor, que lo que en esta vida es sacramento para nosotros, se nos convierta en remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

O bien:

Memoria de San Pedro Damián obispo y doctor de la Iglesia 

Nació en Ravena (1007) Y vivió una vida de ermitaño en Fuente Avellana, antes de convertirse en el colaborador de los Papas para promover la reforma en la Iglesia. Fue cardenal-obispo de Ostia (1057), encargado de muchas delegaciones pontificias en Italia, Francia y Alemania, durante las cuales luchó con energía para devolverle al clero su dignidad y, a la Iglesia su libertad (1072).

ANTÍFONA DE ENTRADA Ez 34, 11. 23-24

Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y les daré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, seguir las enseñanzas y ejemplos de san Pedro Damián, para que, prefiriendo en todo a Cristo, estemos siempre entregados al servicio de tu Iglesia, y así lleguemos al gozo de la luz eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira favorablemente, Señor, las ofrendas que presentamos en tu altar en esta festividad de san Pedro Damián, para que nos alcancen tu perdón y den gloria a tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Jn 15,16

No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados por estos sagrados misterios, Señor, te suplicamos humildemente que, a ejemplo de San Pedro Damián, nos esforcemos en profesar lo que él creyó y en poner en práctica lo que enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Muéstrate propicio, Señor a tu pueblo, dichoso de haberse acercado a estos santos misterios, para que, habiendo confiado en tu protección, ningún peligro nos aflija. Por Jesucristo, nuestro Señor.

jueves, 19 de febrero de 2026

LECTURAS DEL VIERNES DESPUÉS DE CENIZA 20 DE FEBRERO (MORADO)

 

¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos?



VIERNES DESPUÉS DE CENIZA

Morado. MR p. 198 [207] / Lecc. I p. 701



ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 29, 11

El Señor me escuchó, tuvo misericordia de mí; el Señor vino en mi ayuda.

ORACIÓN COLECTA

Te pedimos, Señor, que tu bondad nos ayude a continuar las obras penitenciales que hemos comenzado, para que la austeridad exterior que practicamos vaya siempre acompañada por la sinceridad de corazón. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Este es el ayuno que yo quiero.

Del libro del profeta Isaías 58, 1-9

Esto dice el Señor; "Clama a voz en cuello y que nadie te detenga. Alza la voz como trompeta. Denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados.

Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad, como si fuera un pueblo que practicara la justicia y respetara los juicios de Dios. Me piden sentencias justas y anhelan tener cerca a Dios. Me dicen todos los días: `¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves? ¿Para qué nos sacrificamos, si no te das por enterado?'

Es que el día en que ustedes ayunan encuentran la forma de hacer negocio y oprimen a sus trabajadores. Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar, para dar puñetazos sin piedad.

Ese no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes. ¿Acaso es éste el ayuno que me agrada? ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre: encorvar la cabeza como un junco y acostarse sobre saco y ceniza? ¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor: Que rompas las cadenas injustas y levantes los yugos opresores; que liberes a los oprimidos y rompas todos los yugos; que compartas tu pan con el hambriento y abras tu casa al pobre sin techo; que vistas al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano.

Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

Entonces clamarás al Señor y te responderá; lo llamarás y te dirá: 'Aquí estoy' ".

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 50

R/. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R/.

ACLAMACIÓN  Cfr. Am 5, 14









R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Busquen el bien y no el mal, para que vivan, y el Señor estará con ustedes. R/. 

Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.

Del santo Evangelio según san Mateo 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?"

Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, que este santo sacrificio que te ofrecemos en este tiempo de Cuaresma nos haga más gratos a tus ojos y más generosos en la práctica de la penitencia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 24, 4

Muéstranos, Señor, tus caminos, enséñanos tus senderos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Dios todopoderoso, que la participación en este sacramento nos purifique de todo pecado y nos disponga a recibir los dones de tu bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Que tu pueblo, Dios misericordioso, agradezca continuamente tus obras maravillosas y mientras peregrina guiado por las antiguas observancias, haz que merezca llegar un día a contemplarte eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

miércoles, 18 de febrero de 2026

LECTURAS DEL JUEVES DESPUÉS DE CENIZA 19 DE FEBRERO (MORADO)

 

¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?



JUEVES DESPUÉS DE CENIZA

Morado. MR p. 197 [206] / Lecc. I p. 699


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 54, 17-20, 23

Invoqué al Señor, y él escuchó mi voz; me libró de los que me atacaban. Encomienda al Señor lo que te agobia y él te sustentará.

ORACIÓN COLECTA

Te rogamos, Señor, que inspires con tu gracia nuestras acciones y las acompañes con tu ayuda, para que todas nuestras obras tengan siempre en ti su principio y por ti lleguen a buen término. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Hoy pongo delante de ti la bendición y la maldición.

Del libro del Deuteronomio 30, 15-20

Esto dice el Señor: "Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te postras para dar culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio y que, pasado el Jordán para entrar a poseer la tierra, no vivirás muchos años en ella.

Hoy tomo por testigos al cielo y a la tierra de que les he propuesto la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él; pues en eso está tu vida y el que habites largos años en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob". 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 1

R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.

ACLAMACIÓN  Mt 4, 17







R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Conviértanse, dice el Señor; porque ya está cerca el Reino de los cielos. R.

El que pierda su vida por mí, la salvará.

Del santo Evangelio según san Lucas 9, 22-25

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo; "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?" 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira favorablemente, Señor las ofrendas que presentamos en tu altar, para que nos alcancen tu perdón y den gloria tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 50, 12

Señor, crea en mí un corazón puro, y renuévame por dentro con espíritu firme.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Habiendo recibido la bendición del don celestial, te rogamos, Dios todopoderoso, que este mismo don se convierta para nosotros en fuente de perdón y de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Dios todopoderoso, que has dado a conocer a tu pueblo la senda de la vida eterna, te rogamos que, por el mismo camino, nos hagas llegar hasta ti, que eres la luz sin ocaso. Por Jesucristo, nuestro Señor.