martes, 24 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MIÉRCOLES I DE CUARESMA 25 DE FEBRERO (MORADO)

 

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos.



FERIA DE CUARESMA o SANTO TORIBIO ROMO GONZÁLEZ, Mártir Mexicano, o BEATO SEBASTIÁN DE APARICIO.

Morado. MR pp. 204 [215] / [Oración Colecta Propia] / Lecc. I p.712



ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 24, 6. 3. 22

Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas, y no permitas que nos derrote el enemigo. Sálvanos, Dios de Israel, de todas nuestras angustias.

ORACIÓN COLECTA

Mira con bondad, Señor, la devota entrega de tu pueblo y ya que con sus privaciones se empeña en dominar su cuerpo, haz que con el fruto de sus buenas obras se fortalezca su alma. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Los habitantes de Nínive se arrepintieron de su mala conducta.

Del libro del profeta Jonás: 3, 1-10

En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar".

Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".

Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal, grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive, que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros, mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: "Que hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos". Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado imponerles.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 50

R/. A un corazón contrito, Señor, no lo desprecias.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.

Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R/.

ACLAMACIÓN  JI 2, 12-13 



R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Todavía es tiempo, dice el Señor, conviértanse a mí de todo corazón, porque soy compasivo y misericordioso. R/.

A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.

Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 29-32

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: "La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te ofrecemos, Señor, estos dones que tú mismo nos has dado, para consagrarlos a ti; y concede que, así como los vas a convertir para nuestro bien en sacramento, así también se conviertan para nosotros en remedio de eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 5, 12

Que se alegren, Señor, cuantos en ti confían, que se regocijen eternamente porque tú estás con ellos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que no cesas de nutrirnos con tus sacramentos, concédenos que al permitir que los recibamos como alimento, nos obtengan la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Protege, Señor, a tu pueblo y purifícalo bondadosamente de todos sus pecados, porque ninguna adversidad podrá hacerle daño, si ninguna maldad llega a dominarlo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

lunes, 23 de febrero de 2026

LECTURAS DEL MARTES I DE CUARESMA 24 DE FEBRERO (MORADO)

 

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre.




Feria, martes I de Cuaresma MR, p. 195 (214); Lecc. I, p. 710

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 89, 1-2

Señor, Tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Desde siempre y por siempre Tú eres Dios.

ORACIÓN COLECTA

Mira, Señor, a tu familia y concede que mientras afligimos nuestro cuerpo con la penitencia, nuestro espíritu se vea iluminado por el deseo de estar cerca de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Mi palabra hará mi voluntad.

Del libro del profeta Isaías: 55, 10-11

Esto dice el Señor: "Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión".

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 33

R/. El Señor libra al justo de todas sus angustias.

Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R/.

Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R/.

Los ojos del Señor cuidan al justo y a su clamor están atentos sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. R/.

Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. R/.


ACLAMACIÓN  Mt 4, 4







R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

Ustedes oren así.

Del santo Evangelio según san Mateo: 6, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Dios creador todopoderoso, estos dones que hemos recibido de tu generosidad, y concédenos que los auxilios temporales que nos das nos sirvan para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Cuaresma 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 4, 2

Cuando te invoqué me escuchaste, tú, Dios, defensor mío, y en la tribulación me consolaste; ten piedad de mí y escucha mi oración.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, por la celebración de estos misterios, que, al esforzarnos por dominar los deseos terrenales, aprendamos a amar las realidades celestiales. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Señor, Dios, que tu bendición fortalezca a tus fieles; que sea consuelo en su aflicción, paciencia en las adversidades y protección en los peligros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

domingo, 22 de febrero de 2026

LECTURAS DEL LUNES I DE CUARESMA 23 DE FEBRERO (MORADO)

 

Porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber.




Feria, lunes I de Cuaresma o Memoria de san Policarpo, obispo y mártir* MR, pp. 199 (217) y 715 (702) / Lecc. I, p. 717 




ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 122, 2-3

Como están los ojos de los esclavos, fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos fijos en el Señor, Dios nuestro, esperando su misericordia. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Conviértenos, Dios, Salvador nuestro, y para que nos sean provechosas las prácticas cuaresmales, ilumina nuestro espíritu con la sabiduría del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

*O bien, en la memoria de san Policarpo:

Dios de todo lo creado, que te dignaste agregar al número de los mártires al obispo san Policarpo, concédenos, por su intercesión, que, tomando parte con él en el cáliz de Cristo, resucitemos, por el Espíritu Santo, a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

Juzga a tu prójimo con justicia.

Del libro del Levítico: 19, 1-2. 11-18

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: 'Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No hurtarán. No mentirán ni engañarán a su prójimo. No jurarán en falso por mi nombre; eso sería profanar el nombre de su Dios. Yo soy el Señor.

No oprimas ni explotes a tu prójimo. No retengas hasta el día siguiente el salario del que trabaja para ti. No maldigas al sordo, ni pongas tropiezos ante el ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

No seas injusto en la sentencia, ni por favorecer al pobre ni por respeto al poderoso. Juzga con justicia a tu prójimo. No andes calumniando a los tuyos ni des testimonio contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.

No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor' ".

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 18

R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.

En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.

La voluntad del Señor es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/.

Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón. Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación. R/.

ACLAMACIÓN  2 Co 6, 2









R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. R/.

Cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.

Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?' Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.

Entonces dirá también a los de la izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.

Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?'. Y él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sean gratas, Señor, nuestras filiales ofrendas; que santifiquen, por tu gracia, nuestra vida y nos obtengan tu bondadoso perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I- V de Cuaresma 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 40. 34

En verdad les digo que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron, dice el Señor. Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te rogamos, Señor, que al recibir tu sacramento, experimentemos tu auxilio para el alma y el cuerpo, y así, restaurado todo nuestro ser, alcancemos la plenitud de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Opcional

Ilumina a tu pueblo, Señor, con la claridad de tu luz, para que pueda descubrir lo que debe hacer y sea capaz de realizar lo que es recto. Por Jesucristo, nuestro Señor.

sábado, 21 de febrero de 2026

LECTURAS DEL DOMINGO I DE CUARESMA 22 DE FEBRERO (MORADO)

 

No tentarás al Señor, tu Dios.



Morado. MR p. 200 [210] / Lecc I p. 53. LH Semana I del Salterio.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 90, 15-16

Me invocará y yo lo escucharé; lo libraré y lo glorificaré; prolongaré los días de su vida.

No se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que por las prácticas anuales de esta celebración cuaresmal, progresemos en el conocimiento del misterio de Cristo, y traduzcamos su efecto en una conducta irreprochable. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Creación y pecado de nuestros primeros padres.

Del libro del Génesis: 2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: "¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?"

La mujer respondió: "Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: 'No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir' ".

La serpiente replicó a la mujer: "De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal".

La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 50

R/. Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas, tengo siempre presentes mis pecados. Contra ti solo pequé, Señor, haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mí tu santo espíritu. R/.

Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R/.

El don de Dios supera con mucho al delito.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 12-19

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.

Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.

En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!

Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN  Mt 4, 4



R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios. R/.

El ayuno y las tentaciones de Jesús.

Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: "Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios".

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna". Jesús le contestó: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras y me adoras". Pero Jesús le replicó: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás". Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

Se dice Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Con fe, pidámosle a Dios que escuche la oración de su pueblo. 

Después de cada petición diremos (cantando): Señor, ten piedad (o bien: Kyrie, eléison). 

Para que el Señor, que consagró con su ayuno los días de la santa Cuaresma, bendiga la penitencia de su Iglesia, la proteja de los ataques del enemigo y así persevere en la fidelidad al Evangelio y crezca en unidad. Oremos.

Para que la luz de Jesucristo ilumine a los que en esta Cuaresma se están preparando para el Bautismo. Oremos.

Para que se apiade de todos los hombres y les conceda el arrepentimiento a cuantos viven apartados del bien. Oremos.

Para que socorra a cuantos padecen hambre, inspire sentimientos de caridad a los que tienen riquezas y multiplique los frutos de la tierra. Oremos.

Para que quienes se han alejado de la Iglesia a causa de nuestros escándalos o de nuestra tibieza se reincorporen a la familia de Dios. Oremos. 

Para que cuantos en este Tiempo de Cuaresma buscamos sinceramente a Dios, recibamos la plenitud de su perdón. Oremos.

Dios nuestro que conoces la fragilidad humana, escucha las oraciones de tu pueblo y concédele iniciar el camino cuaresmal con la fuerza de tu Palabra. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que nos hagas dignos de estos dones que vamos a ofrecerte, ya que con ellos celebramos el inicio de este venerable misterio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

Las tentaciones del Señor.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Porque El mismo, al abstenerse durante cuarenta días de tomar alimento, consagró la práctica de nuestra penitencia cuaresmal y, al rechazar las tentaciones del enemigo, nos enseñó a superar la seducción del pecado, para que, después de celebrar con espíritu renovado el misterio pascual, pasemos finalmente a la Pascua eterna. Por eso, con los coros de los ángeles y santos, te cantamos el himno de alabanza, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 90,4

El Señor te cubrirá con sus plumas y bajos sus alas encontrarás refugio.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados, Señor, de este pan celestial que nutre la fe, hace crecer la esperanza y fortalece la caridad, te suplicamos la gracia de aprender a sentir hambre de aquel que es el pan vivo y verdadero, y a vivir de toda palabra que procede de su boca. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

Derrama sobre tu pueblo, Señor, la abundancia de tu bendición para que su esperanza crezca en la adversidad, su virtud se fortalezca en la tentación, y alcance la redención eterna. Por Jesucristo nuestro Señor