Feria o NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
Blanco. MR pp. 736 y 866 [759 y 905] / Lecc. II p. 499
Muchos vendrán de oriente y de occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos.
P. Francisco J. Rebollo Leòn
Feria o NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
Blanco. MR pp. 736 y 866 [759 y 905] / Lecc. II p. 499

Feria o Votiva de la Divina Misericordia
Verde. MR p. 1169 [1161] / Lecc. p. II 494
ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 88, 2)
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna.
Señor Dios, cuya misericordia es incalculable e infinito el tesoro de tu bondad, aumenta, benigno, la fe del pueblo a ti consagrado, para que todos comprendan con verdadera claridad con cuánto amor fueron creados, con qué sangre redimidos y con qué Espíritu reengendrados. Por nuestro Señor Jesucristo…
Uno de los soldados, le traspasó el costado con una lanza e inmediatamente salió sangre y agua.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios misericordioso, que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, bebamos confiadamente en la fuente de la misericordia y nos mostremos más y más misericordiosos con nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Feria o Misa por los Sacerdotes
Verde. MR p. 1050 [1094] / Lecc. II p. 490
ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para sanar a los contritos de corazón y perdonar a los que se arrepienten.
Señor y Dios nuestro, que para gobernar a tu pueblo te sirves del ministerio de los sacerdotes, concédeles perseverar en el cumplimiento de tu voluntad, para que, en su ministerio y en su vida, puedan buscar siempre tu gloria en Cristo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios, que has querido que los sacerdotes estén al servicio de tu santo altar y de tu pueblo, concédeles, por la fuerza de este sacrificio, que su ministerio te sea siempre grato y dé frutos permanentes en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 17-18)
Padre santo, santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este santo sacrificio que te hemos ofrecido y del cual hemos participado, vivifique, Señor, a tus sacerdotes y a todos tus fieles, para que, unidos a ti con caridad constante, merezcan servirte dignamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Solemnidad, NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
Blanco. MR p. 735 [757] / Lecc. II p. 1082
Feria o Misa por el progreso de los pueblos
Verde. MR p. 1086 [1132] /Lecc. II p. 480
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Jn 3, 17)
Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
Señor Dios, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y de ellos quisiste congregar una sola familia para ti, llena los corazones de todos con el fuego de tu amor y enciende en ellos el deseo de un justo progreso de sus hermanos, para que, por medio de los bienes que en abundancia das para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda división, se afiancen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo…
Escucha complacido, Señor, las oraciones de los que te suplican, y, al recibir la oblación de tu Iglesia, concédenos que todos los hombres sean colmados del espíritu de hijos de Dios, de manera que, superada toda injusticia por la caridad, los pueblos lleguen a ser una sola familia, en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 11, 9)
Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con un mismo pan, mediante el cual renuevas sin cesar a la familia humana, te rogamos, Señor, que de la participación del sacramento de unidad, obtengamos un amor genuino y puro para ayudar al progreso de los pueblos y cumplir, movidos por la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.