viernes, 31 de mayo de 2024

LECTURAS DEL VIERNES VIII DEL T. ORDINARIO 31 DE MAYO LA VISITACIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA A SANTA ISABEL FIESTA (BLANCO)



¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!



MR, p. 752 (740) / Lecc. II, p. 1067


ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 65, 16

Cuantos temen a Dios vengan y escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que inspiraste a la santísima Virgen María, cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a Isabel, concédenos que, siguiendo las inspiraciones del Espíritu Santo, podamos con María proclamar siempre tu grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 12, 9-16

Hermanos: Que el amor de ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente los unos a los otros, como buenos hermanos; que cada uno estime a los otros más que a sí mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la esperanza los mantenga alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense en la hospitalidad.

Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos, no los maldigan. Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse al nivel de los humildes. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Isaías 12

R/. El Señor ha hecho maravillas con nosotros.

El Señor es mi Dios y salvador, con él estoy seguro y nada temo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.

Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R/.

Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes. R/.

ACLAMACIÓN  Cfr. Lc 1, 45






R/. Aleluya, aleluya.

Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. R/.


¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?

Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".

Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre".

María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, recibe con agrado este sacrificio de salvación que ofrecemos a tu majestad, así como te fue grato el gesto de amor de la santísima Madre de tu Unigénito. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO II de santa María Virgen 

La iglesia alaba a Dios con las palabras de María

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación proclamar que eres admirable en la perfección de todos tus santos, y de un modo singular en la perfección de la Virgen María. Por eso, al celebrarla hoy, queremos exaltar tu benevolencia inspirados en su propio cántico. Pues en verdad, has hecho maravillas por toda la tierra, y prolongaste tu misericordia de generación en generación, cuando, complacido en la humildad de tu sierva, nos diste por su medio al autor de la salvación, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Por él, los ángeles y los arcángeles te adoran eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos unirnos a sus voces cantando jubilosos tu alabanza: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 1, 48-49

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que la Iglesia proclame tu grandeza, porque haces cosas grandes en tus fieles, y así como Juan Bautista se alegró al sentir la presencia oculta de tu Hijo, haz que tu pueblo pueda reconocer siempre con alegría en este sacramento al mismo Cristo viviente. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.

jueves, 30 de mayo de 2024

LECTURAS DEL JUEVES VIII DEL T. ORDINARIO 30 DE MAYO SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO (EN DONDE CORRESPONDA) (BLANCO)


Mientras cenaban, Jesús tomó un pan, pronuncio la bendición, lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen: esto es mi cuerpo".



MR, p. 451 (447) / Lecc. II, p. 199

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 80, 17

Alimentó a su pueblo con lo mejor del trigo y lo sació con miel sacada de la roca.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor nuestro Jesucristo, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos continuamente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes.

Del libro del Éxodo: 24, 3-8

En aquellos días, Moisés bajo del monte Sinaí y refirió al pueblo todo lo que el Señor le había dicho y los mandamientos que le había dado. Y el pueblo contesto a una voz: "Haremos todo lo que dice el Señor". Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Se levantó temprano, construyo un altar al pie del monte y puso al lado del altar doce piedras conmemorativas, en representación de las doce tribus de Israel. Después mando a algunos jóvenes israelitas a ofrecer holocaustos e inmolar novillos, como sacrificios pacíficos en honor del Señor; tomo la mitad de la sangre, la puso en vasijas y derramo sobre el altar la otra mitad. Entonces tomó el libro de la alianza y lo leyó al pueblo y el pueblo respondió: "Obedeceremos; haremos todo lo que manda el Señor". Luego Moisés roció al pueblo con la sangre, diciendo: "Esta es la sangre de la alianza que el Señor ha hecho con ustedes, conforme a las palabras que han oído". 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 115 

R/. Levantaré el cáliz de la salvación.

¿Cómo le pagare al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantare el cáliz de salvación e invocare el nombre del Señor. R/.

A los ojos del Señor es muy penoso que mueran sus amigos. De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. R/.

Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocare tu nombre. Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. R/.

La sangre de Cristo purificará nuestra conciencia.

De la carta a los hebreos: 9,11-15

Hermanos: Cuando Cristo se presentó como sumo sacerdote que nos obtiene los bienes definitivos, penetro una sola vez y para siempre en el "lugar santísimo", a través de una tienda, que no estaba hecha por mano de hombres, ni pertenecía a esta creación. No llevo consigo sangre de animales, sino su propia sangre, con la cual nos obtuvo una redención eterna. Porque si la sangre de los machos cabríos y de los becerros y las cenizas de una ternera, cuando se esparcían sobre los impuros, eran capaces de conferir a los israelitas una pureza legal, meramente exterior, ¡cuánto más la sangre de Cristo purificará nuestra conciencia de todo pecado, a fin de que demos culto al Dios vivo, ya que a impulses del Espíritu Santo, se ofreció a sí mismo como sacrificio inmaculado a Dios, y así podrá purificar nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, para servir al Dios vivo!

Por eso, Cristo es el mediador de una alianza nueva. Con su muerte hizo que fueran perdonados los delitos cometidos durante la antigua alianza, para que los llamados por Dios pudieran recibir la herencia eterna que Él les había prometido. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


SECUENCIA


(Puede omitirse o puede recitarse en forma abreviada, comenzando par la estrofa: "El pan que del cielo baja ").


Al Salvador alabemos, 
que es nuestro pastor y guía.
Alabémoslo con himnos
y canciones de alegría.

Esto nuevo, siempre nuevo, 
es la luz de la verdad. 
que sustituye a lo viejo 
con reciente claridad.

Alabémoslo sin límites 
y con nuestras fuerzas todas; 
pues tan grande es el Señor, 
que nuestra alabanza es poca.

Gustosos hoy aclamamos 
a Cristo, que es nuestro pan. 
pues El es el pan de vida
que nos da vida inmortal.

Doce eran los que cenaban 
y les dio pan a los doce. 
Doce entonces lo comieron, 
y, después, todos los hombres.

Sea plena la alabanza 
y llena de alegres cantos; 
que nuestra alma se desborde 
en todo un concierto santo.

Hoy celebramos con gozo 
la gloriosa institución 
de este banquete divino, 
el banquete del Señor.

Esta es la nueva Pascua, 
Pascua del único Rey, 
que termina con la alianza 
tan pesada de la ley.

En aquella ultima cena 
Cristo hizo la maravilla
de dejar a sus amigos 
el memorial de su vida.

Enseñados por la Iglesia, 
consagramos pan y vino, 
que a los hombres nos redimen, 
y dan fuerza en el camino

Es un dogma del cristiano 
que el pan se convierte en carne, 
y lo que antes era vino 
queda convertido en sangre.

Hay cosas que no entendemos, 
pues no alcanza la razón; 
mas si las vemos con fe, 
entraran al corazón.

Bajo símbolos diversos y 
en diferentes figuras, 
se esconden ciertas verdades 
maravillosas, profundas.

Su sangre es nuestra bebida; 
su carne, nuestro alimento; 
pero en el pan o en el vino 
Cristo esta todo completo

Quien lo come, no lo rompe, 
no lo parte ni divide; 
El es el todo y la parte;
vivo esta en quien lo recibe.

Cuando parten lo exterior,
solo parten lo que has visto;
no es una disminución
de la persona de Cristo.

Puede ser tan solo uno 
el que se acerca al altar, 
o pueden ser multitudes: 
Cristo no se acabara.

Lo comen buenos y malos, 
con provecho diferente; 
no es lo mismo tener vida 
que ser condenado a muerte.

A los malos les da muerte 
y a los buenos les da vida. 
¡Que efecto tan diferente 
tiene la misma comida!

El pan que del cielo baja 
es comida de viajeros. 
Es un pan para los hijos. 
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente, 
es figura de este pan, 
con el cordero de Pascua 
y el misterioso mana.

Ten compasión de nosotros, 
buen pastor, pan verdadero. 
Apaciéntanos y cuídanos 
y condúcenos al cielo.

Si lo parten, no te apures 
solo parten lo exterior; 
en el mínimo fragmento 
entero late el Señor.

Todo lo puedes y sabes, 
pastor de ovejas, divino. 
Concédenos en el cielo 
gozar la herencia contigo. Amen.


ACLAMACIÓN Jn 6, 51 


R/. Aleluya, aleluya.


Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá para siempre. R/.

Esto es mi cuerpo. Esta es mi sangre.

Del santo Evangelio según san Marcos: 14,12-16.22-26

El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le preguntaron a Jesús sus discípulos: "¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?". Él les dijo a dos de ellos: "Vayan a la ciudad. Encontraran a un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo y díganle al dueño de la casa en donde entre: 'El Maestro manda preguntar: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?'. Él les enseñara una sala en el segundo piso, arreglada con divanes. Prepárennos allí la cena". Los discípulos se fueron, llegaron a la ciudad, encontraron lo que Jesús les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

Mientras cenaban, Jesús tomó un pan, pronuncio la bendición, lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciendo: “Tomen: esto es mi cuerpo". Y tomando en sus manos una copa de vino, pronuncio la acción de gracias, se la dio, todos bebieron y les dijo: "Esta es mi sangre, sangre de la alianza, que se derrama por todos. Yo les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios".

Después de cantar el himno, salieron hacia el monte de los Olivos. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, concede, bondadoso, a tu Iglesia, los dones de la unidad y de la paz, significados místicamente en las ofrendas que te presentamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio II o I de la Eucaristía.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 6, 56

El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor Jesucristo, disfrutar eternamente del gozo de tu divinidad que ahora pregustamos, en la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.


miércoles, 29 de mayo de 2024

LECTURAS DEL MIÉRCOLES VIII DEL T. ORDINARIO 29 DE MAYO (VERDE)


"Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria".




Misa votiva de san José o San Pablo VI, Papa* MR, p. 1205 (1197) / Lecc. II, p. 378




ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 12, 42 

Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo ... 


LITURGIA DE LA PALABRA

Los ha rescatado Dios con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin mancha.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 18-25

Hermanos: Bien saben ustedes que de su estéril manera de vivir, heredada de sus padres, los ha rescatado Dios, no con bienes efímeros, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el cordero sin defecto ni mancha, al cual Dios había elegido desde antes de la creación del mundo y, por amor a ustedes, lo ha manifestado en estos tiempos, que son los últimos. Por Cristo, ustedes creen en Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y lo llenó de gloria, a fin de que la fe de ustedes sea también esperanza en Dios.

Así pues, purificados ya internamente por la obediencia a la verdad, que conduce al amor sincero a los hermanos, ámense los unos a los otros de corazón e intensamente. Porque han vuelto ustedes a nacer, y no de una semilla mortal, sino inmortal, por medio de la palabra viva y permanente de Dios. En efecto, todo mortal es hierba y toda su belleza es flor de hierba: se seca la hierba y cae la flor; en cambio, la palabra del Señor permanece para siempre. Y ésa es la palabra que se les ha anunciado.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 147

R/. Demos gloria al Señor.

Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.

Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.

Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.

ACLAMACIÓN  Mc 10, 45




R/. Aleluya, aleluya.



El Hijo del hombre vino a servir y a dar su vida por la redención de todos. R/.

Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 32-45

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos iban camino de Jerusalén y Jesús se les iba adelantando. Los discípulos estaban sorprendidos y la gente que lo seguía tenía miedo. Él se llevó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: "Ya ven que nos estamos dirigiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; van a condenarlo a muerte y a entregarlo a los paganos; se van a burlar de él, van a escupirlo, a azotarlo y a matarlo; pero al tercer día resucitará".

Entonces se acercaron a Jesús, Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: "Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte". Él les dijo: "¿Qué es lo que desean?" Le respondieron: "Concede que nos sentemos uno a tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria". Jesús les replicó: "No saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el bautismo con que seré bautizado?" Le respondieron: "Sí podemos". Y Jesús les dijo: "Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; eso es para quienes está reservado".

Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: "Ya saben que los jefes de las naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen. Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre ustedes que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Al prepararnos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en 1a tierra, haciendo las veces de padre de tu Unigénito. El, que vive y reina por los siglos de los siglos. 

Prefacio de san José. MR, p. 1206 (1198). 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21 

Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. 
Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que san Pablo VI presidiera a todo tu pueblo y lo instruyera con su palabra y su ejemplo, protege, por su intercesión, a los pastores de tu Iglesia juntamente con el rebaño que tienen encomendado y condúcelos por el camino de la eterna salvación. Por nuestro Señor Jesucristo ... 

 

martes, 28 de mayo de 2024

LECTURAS DEL MARTES VIII DEL T. ORDINARIO 28 DE MAYO (VERDE)



Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".




Misa por los cristianos perseguidos MR, p. 1129 (1121) / Lecc. II, p. 374



ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 73, 20. 19. 22. 23 

Acuérdate, Señor de tu alianza y no abandones sin remedio la vida de tus pobres. Levántate, señor, defiende tu causa y no olvides los ruegos de aquellos que te imploran. 

O bien: Hechos 12, 5 

Mientras Pedro estaba en la cárcel, la comunidad no cesaba de orar a Dios por él. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, que en tu inescrutable providencia quieres asociar a tu Iglesia a la pasión de tu Hijo, concede a tus fieles que son perseguidos a causa de tu nombre, el espíritu de paciencia y caridad, para que sean hallados testigos fieles y veraces de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo ... 

LITURGIA DE LA PALABRA

Los profetas predijeron la gracia destinada a ustedes. Pongan, pues, en ella una esperanza sin límites.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 1,10-16

Hermanos: Los profetas, cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también profundamente acerca de la salvación de ustedes.

Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo, que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo y el triunfo glorioso que los seguiría.

Pero se les dio a conocer que ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros. Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.

Por eso, viviendo siempre atentos y vigilantes, pongan toda su esperanza en la gracia que les va a traer la manifestación gloriosa de Jesucristo. Como hijos obedientes, no vivan conforme a las pasiones que tenían antes, en el tiempo de su ignorancia. Al contrario, así como es santo el que los llamó, sean también ustedes santos en toda su conducta, pues la Escritura dice: Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 97

R/. Cantemos al Señor un canto nuevo.

Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.

El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.

La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.

ACLAMACIÓN  Cfr. Mt 11, 25







R/. Aleluya, aleluya.

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.

Recibirán cien veces más en esta vida, junto con persecuciones; y en el otro mundo, la vida eterna.

Del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-3

En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".

Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Recibe, Señor, nuestras humildes oraciones y ofrendas, y concede a cuantos padecen persecución de los hombres, por servirte fielmente, que se alegren de estar asociados al sacrificio de tu Hijo Jesucristo y sepan que sus nombres están escritos en el cielo, entre aquellos que están elegidos. 
Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 5. 11-12 

Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía, dice el Señor. Alégrense y salten de contento porque su premio será grande en los cielos. 

O bien: Mt 10, 32 

A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos, dice el Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Por la fuerza de este sacramento, Señor, fortalece en la verdad a tus siervos y concede a aquellos fieles que se hallan en la tribulación que, cargando su cruz detrás de tu Hijo, puedan, en medio de las adversidades, gloriarse sin cesar del nombre de cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.