martes, 7 de junio de 2011

LECTURAS DEL MARTES SÉPTIMO DE PASCUA 7 DE JUNIO


"Ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado."


7 Hch 20, 17-27; Jn 17, 1-11


Jesús proclama confiadamente la oración sacerdotal al Padre. Él sabe que el Señor le ha confiado al grupo de los discípulos, conoce también que éstos enfrentarán tropiezos al testimoniar la gloria de Jesús al mundo. Jesús continúa despidiéndose de los Doce y los deja en las manos amorosas del Padre. El apóstol san Pablo sabe que no volverá a hacerse presente entre los cristianos de la Iglesia de Éfeso, por esa razón les comunica su testamento espiritual y les advierte que en adelante serán responsables de su propia fidelidad. El apóstol testimonió con total congruencia el mensaje de Jesús. Los presbíteros de aquellas comunidades tendrán que animarlos a mantenerse fieles al Señor Jesús


ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 17-18)


Yo soy el primero y el último, dice el Señor, yo soy el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA


Dios omnipotente y misericordioso, envíanos el Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos transforme en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA


Quiero llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús.



Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27





En aquellos días, hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:



"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer día en que puse el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad, en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente y en las casas, y para exhortar con todo empeño a judíos y griegos a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor Jesucristo.


Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber qué sucederá allá. Sólo sé que el Espíritu Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan cárceles y tribulaciones. Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa es llegar al fin de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús: anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.


Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino de Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su totalidad el plan de Dios". 


Palabra de Dios. 


Te alabamos, Señor.







Del salmo 67


 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.




A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó para los pobres. R/.


Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede librarnos de la muerte. R/.




ACLAMACIÓN (Jn 14, 16) 


R/. Aleluya, aleluya.



Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito, para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.








Padre, glorifica a tu Hijo.




Del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11



En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.



Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera.


He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.


Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo". 


Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio de Pascua o de la Ascensión.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 26)


El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

lunes, 6 de junio de 2011

LECTURAS DEL LUNES SEPTIMO DE PASCUA 6 DE JUNIO


"Tengan valor, porque yo he vencido al mundo."




6 Hch 19, 1-8: Jn 16, 29-33

El evangelio nos refiere la advertencia de Jesús que anticipa la próxima dispersión de los discípulos al momento de su arresto y condena. La oposición del mundo disgregó a los doce y disgrega también a los discípulos de ahora, haciéndonos servir al poder y al dinero. La victoria de Jesús sobre el mundo nos alienta para sobreponemos a la tentación de mundanizarnos. Quien vence al mundo disfruta de la paz que da Jesús. El libro de los Hechos nos llena de esperanza al contarnos el nuevo Pentecostés que viven los discípulos del Bautista, quienes inmediatamente después que acogieron la buena nueva de Jesús, fueron sellados por la fuerza del Espíritu para testimoniar la salvación

ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 8)

Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19, 1-8

En aquellos días, mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de Galacia y Frigia y bajó a Éfeso. Encontró allí a unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: "Ni siquiera hemos oído decir que exista el Espíritu Santo". Pablo replicó: "Entonces, ¿qué bautismo han recibido?". Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de conversión, pero advirtiendo al pueblo que debían creer en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús".

Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús, y cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.



Del salmo 67

R/. Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.

Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.

Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/.


ACLAMACIÓN (Col 3, 1)


R/. Aleluya, aleluya.

Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.







Tengan valor, porque yo he vencido al mundo.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 29-33


En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios".


Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo".

Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Pascua o de la Ascensión.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)

No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

domingo, 5 de junio de 2011

LECTURAS DEL DOMINGO DE LA ASCENSION DEL SEÑOR 5 DE JUNIO

"Lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo."





5 Hch 1, 1-11; Ef 1, 17-23; Mt 28, 16-20
El reencuentro entre Jesús resucitado y sus discípulos tendría que ocurrir en Galilea. Si la comunión entre Jesús y los suyos había quedado rota luego de su desbandada el día de su ejecución, la reconstrucción del grupo iniciaría en el sitio mismo donde Jesús los había convocado. Tanto el evangelio como el libro de los Hechos presentan el lanzamiento de la misión en un cerro de Galilea. La Carta a los Efesios nos ubica frente a la presencia de Jesús glorioso, que ha sido reivindicado por el Padre y constituido cabeza de la Iglesia, es decir, pionero de una comunidad de discípulos que testimoniarán, con la fuerza del Espíritu, el acontecimiento de la pascua y de la existencia plena.


ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)

Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA
Se fue elevando a la vista de sus apóstoles.


 
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".

Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".

Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 46


 

R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.


Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.

Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.



Lo hizo sentar a su derecha en el cielo.


De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 17-23

 
Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo.

Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en Él, por la eficacia de su fuerza poderosa.

Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.

Todo lo puso bajo sus pies y a Él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.



ACLAMACIÓN (Mt 28, 19. 20)


 R/. Aleluya, aleluya.



Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. R/.


Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.


 Del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo".






Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo


PLEGARIA UNIVERSAL


Unidos a Jesús, pidamos al Padre por nosotros, por la Iglesia y por la humanidad entera.
Pidamos que envíe su Espíritu y nos renueve.

A cada petición diremos: Envíanos tu Espíritu, Señor.

1. Por nuestra comunidad, nuestra parroquia y por nuestra diócesis. Para que crezcamos cada día en la fidelidad al Evangelio. Oremos.

2.Por nuestros familiares y amigos que no se sienten cristianos. Para que nosotros sepamos darles un buen testimonio de fe y de entrega a los demás. Oremos.

3.Por los países que sufren a causa de la guerra o del hambre. Para que puedan alcanzar una vida digna y en paz. Oremos.

4.Por los periodistas y por todos los que trabajan en los medios de comunicación. Para que se esfuercen siempre al servicio de la verdad y de la concordia. Oremos.

5.Por nosotros. Para que nuestra celebración de la Eucaristía sea todos los domingos un encuentro vivo e intenso con el Señor resucitado. Oremos.


Escucha, Padre, nuestra oración, y envía tu Espíritu Santo, sobre nosotros y sobre toda la humanidad. Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro hermano, que resucitado de entre los muertos vive y reina contigo por los siglos de los siglos.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE LA ASCENSIÓN

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, Rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió (hoy) a lo más alto de los cielos, como Mediador entre Dios y los hombres, Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.

No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido.

Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)

Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

sábado, 4 de junio de 2011

LECTURAS DEL SABADO SEXTO DE PASCUA 4 DE JUNIO

Vísperas I de mañana: todo propio. Tomo II: p. 920. Para los fieles: p. 349. Edición popular: pp. 202 y 450. Feria (Blanco)


"Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre".




4 Hch 18, 23-28; Jn 16, 23-28

Dos despedidas y dos reencuentros. El Señor Jesús se despide de sus discípulos y les desvela su íntima cercanía con el Padre. Jesús ha salido del Padre y así lo comunica abiertamente a sus discípulos. Ha cumplido su misión en el mundo y regresa al Padre para interceder por los suyos a fin que permanezcan en estrecha comunión con el Padre. No los dejará desamparados. San Pablo se despide de las comunidades cristianas de Corinto y Éfeso que recién fundara. Con la confianza de que el Señor asistiría con su Espíritu a aquellos hermanos, fue confortando a las jóvenes iglesias. Dios lo traería de nuevo por aquella región y volvería a confirmarlos en la fe.

 
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)

Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.

 
ORACIÓN COLECTA
Señor, inclina nuestros corazones al bien a fin de que, en el continuo esfuerzo por elevarnos a ti, podamos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo...

 
LITURGIA DE LA PALABRA
El judío Apolo demostró, por medio de la Escritura, que Jesús es el Mesías.


 
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 23-28

En aquellos días, después de haber estado en Antioquia algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos.


Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a Éfeso. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan.


Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho, con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era el Mesías.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 46
 


R/ DIOS ES EL REY DEL UNIVERSO, ALELUYA

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.

Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham, porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está. R/.


ACLAMACIÓN (cfr. Jn 16, 28)


 
 R/. Aleluya, aleluya.


 
Salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre, dice el Señor. R/.

El Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre.


 
Del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre".

 
Palabra del Señor.

 
Gloria a ti, Señor Jesús.

 
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 
Prefacio I-V de Pascua.

 
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
 

viernes, 3 de junio de 2011

LECTURAS DEL VIERNES SEXTO DE PASCUA 3 DE JUNIO


"Nadie podrá quitarles su alegría."







Hch 18, 9-18; Jn 16, 20-23

Tanto el relato de los Hechos como el cuarto evangelio nos plantean temáticas semejantes. Las opciones trascendentes que tomaron Jesús, San Pablo y los cristianos de Corinto generaron tanto consecuencias desfavorables como positivas. Jesús decidió entregarse por entero a la misión que su Padre le confió, aún sabiendo que la cerrazón de los dirigentes judíos, terminaría por quitarlo de en medio. Le angustiaba morir, pero comprendió que la fidelidad de Dios respondería su entrega y de esa manera se sobrepuso a la prueba. Pablo y los corintios reciben la invitación a continuar testimoniando el nombre de Jesús, en medio de presiones y ataques, para facilitar la conversión de numerosas personas en aquella ciudad.


ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 25, 34)

Vengan, benditos de mi Padre, y tomen posesión del Reino, preparado para ustedes desde la creación del mundo. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has querido que la sangre de los mártires sea semilla de nuevos cristianos, haz que el ejemplo de san Carlos y de sus compañeros y su lealtad a Cristo frente a las torturas, atraigan a los pueblos africanos a vivir la fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA

Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18

En aquellos días, Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor: "No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo". Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios.

Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos, de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón; pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes, jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión se preocupara en lo más mínimo.

Pablo se quedó en Corinto todavía algún tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.



Del salmo 46




R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.


Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Fue él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegimos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.


Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R/.


ACLAMACIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)

R/ Aleluya, aleluya.

Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.






Nadie podrá quitarles su alegría.


Del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.

Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Al presentarte, Señor, nuestras ofrendas, te suplicamos humildemente que nos concedas celebrar esta Eucaristía con la misma entrega que llevó a los jóvenes mártires de África a morir antes que ofenderte. Por Jesucristo, nuestro Señor.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 2, 7)


Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te rogamos, Señor, que esta Eucaristía que dio fortaleza a tus mártires para soportar los tormentos, nos ayude, en medio de las dificultades, a permanecer firmes en la fe y en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

LECTURAS DEL JUEVES SEXTO DE PASCUA 2 DE JUNIO


"Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver".







2 Hch 18, 1-8; Jn 16, 16-20

Todas las separaciones entre personas unidas por el afecto son dolorosas. Jesús y sus discípulos habían ido consolidando sus vínculos de amistad y fidelidad. Esa estrecha cercanía quedaría interrumpida por la muerte inminente. Jesús se dio cuenta de que su fidelidad al Padre provocaría el rechazo violento de los hombres de Israel y se mantuvo firme en congruente obediencia. La esperanza de que el Padre lo reivindicara al tercer día lo hacía resistir. Por eso hablaba del futuro reencuentro con sus discípulos. Para los primeros cristianos en la Iglesia de Corinto, las cosas no fueron diferentes. Su fidelidad a Jesús también les acarreó hostilidad y rechazo de parte de sus conciudadanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9. 20)

Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que nos has hecho partícipes de los dones de la redención, concédenos vivir siempre la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Pablo se estableció en la casa de Aquila, trabajaba y predicaba en la sinagoga.


Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 1-8

En aquellos días, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un judío, llamado Aquila, natural del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer, Priscila, en acatamiento a las órdenes de Claudio, que expulsó de Roma a todos los judíos. Pablo se acercó a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedó a vivir y a trabajar con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado Pablo discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo a la predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús era el Mesías. Como éstos lo contradecían y lo insultaban, se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre de ustedes caiga sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante, iré a hablar a los paganos".
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba a Dios, y cuya casa estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron y recibieron el bautismo.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 97



R/. El Señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.

Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.


El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.

La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.


ACLAMACIÓN (cfr. Jn 14, 18)


R/. Aleluya, aleluya.

No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré a ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.






Su tristeza se transformará en alegría.


Del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros: "¿Qué querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: `Me voy al Padre'?". Y se decían: "¿Qué significa ese `un poco'? No entendemos lo que quiere decir".

Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo: "Están confundidos porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver'. Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría".



Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.




ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I-V de Pascua.



ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)


Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.



ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

jueves, 2 de junio de 2011

LECTURAS DEL MIERCOLES SEXTO DE PASCUA SAN JUSTINO MARTIR

"EL ESPÍRITU LOS IRÁ GUIANDO EN LA VERDAD."




1 Hch 17, 15-16. 22-18, 1; Jn 16, 12-15

En el relato de los Hechos el apóstol San Pablo hace un primer intento de presentar la fe cristiana en clave de diálogo con la cultura griega. Cuando les proclamó el mensaje de la resurrección del Señor Jesús, la mayoría de sus oyentes se desconcertaron y apenas unos pocos acogieron la fe. En el discurso final que Jesús dirige a los suyos en el cuarto evangelio les hace una promesa extraordinaria: Él les enviará al Espíritu Santo para que los auxilie y logren así comprender y desentrañar la verdad, en las situaciones desafiantes que enfrentarán por causa de su fidelidad al mensaje.

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 118, 85. 46)

Frente a tu verdad, Señor, vano es el saber de los paganos. Por eso no he tenido miedo de confesar tu Evangelio ante los poderosos. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, tú que enseñaste a san Justino que la sabiduría verdadera consiste en conocer a Jesucristo crucificado, concédenos, por la intercesión de tu santo mártir, que nada llegue a separarnos de ti ni del amor a la cruz de Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el Areópago y dijo:


"Atenienses: Por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos, encontré un altar con esta inscripción: `Al Dios desconocido'. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque Él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.

De un solo hombre sacó todo el género humano para que habitara toda la tierra, determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a Él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, ya que en Él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: 'Somos de su mismo linaje'.


Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por él, y ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos". Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: "De esto te oiremos hablar en otra ocasión".

Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 148

R/. La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.

Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.

El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.

Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.



ACLAMACIÓN (Jn 14, 16)


R/. Aleluya, aleluya.

Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.




El Espíritu de la verdad los irá guiando hasta la verdad plena.

Del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, celebrar dignamente este misterio de la Eucaristía, que tan valerosamente defendió el mártir san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 2, 2)

Cuando estuve entre ustedes nunca me precié de otra cosa que de conocer a Jesucristo crucificado. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has alimentado con el pan que da la vida, concédenos, Señor, que siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias por tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.