martes, 5 de junio de 2018

LECTURAS DEL MARTES IX DEL T. ORDINARIO 5 DE JUNIO SAN BONIFACIO MÁRTIR (ROJO)


"Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios".  






ANTIFONA DE ENTRADA

Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.

ORACIÓN COLECTA.

Señor, que tu santo mártir Bonifacio interceda por nosotros, para que mantengamos firmemente uy proclamemos con nuestras obras la fe que él enseño con su palabra y selló con su sangre. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva.

De la segunda carta del apóstol san Pedro: 3,12-15.17-18

Hermanos: Piensen con cuanta santidad y entrega deben ustedes vivir esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuando desaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán los elementos.


Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos, apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con Él, sin mancha ni reproche, y consideren que la magnanimidad de Dios es nuestra salvación.

Así pues, queridos hermanos, ya están ustedes avisados; vivan en guardia para que no los arrastre el error de los malvados y pierdan su seguridad. Crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A Él la gloria, ahora y hasta el día de la eternidad. Amen. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 89 

R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.



Desde antes que surgieran las montañas, y la tierra y el mundo apareciesen, existes ni, Dios mío, desde siempre y por siempre. R/.

Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Mil años son para ti como un día, que ya paso; como una breve noche. R/.

Setenta son los años que vivimos; llegar a los ochenta es más bien raro; pena y trabajo son los más de ellos, como suspiro pasan y pasamos. R/.

Llénanos de tu amor por la mañana y jubilo será la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos puedan mirar tus obras y tu gloria. R/.


ACLAMACIÓN cfr. Ef 1, 17-18

 R/. Aleluya, aleluya.



Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.


Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12,13-17

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, para hacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Él y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga la gente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdad el camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al Cesar? ¿Se lo damos o no se lo damos?". Jesús, notando su hipocresía, les dijo: "¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo la vea". Se la trajeron y Él les pregunto: "¿De quién es la imagen y el nombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del Cesar".


Entonces les respondió Jesús: "Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios". Y los dejo admirados. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, con tu bendición, los dones que te presentamos, para que, por tu gracia, nos inflamen en aquel fuego de tu amor con el que san Bonifacio venció en su cuerpo todos los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 16, 24

El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique aquella fortaleza de espíritu que hizo a tu mártir san Bonifacio fiel en tu servicio y victorioso en su pasión. Por Jesucristo, nuestro Señor.

lunes, 4 de junio de 2018

LECTURAS DEL LUNES IX DEL T. ORDINARIO 4 DE JUNIO (VERDE)


Éste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra.







ANTÍFONA DE ENTRADA. Cfr Lc 4, 18 

El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres, dice el Señor. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, cuyo Espíritu nos guía y cuya providencia nos protege, derrama sobre nosotros tu misericordia y muéstrate propicio a nuestras súplicas, para que la fe de los que creemos en ti halle siempre ayuda en tus beneficios. Por  nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios nos ha concedido los maravillosos bienes prometidos, que nos hacen partícipes de la naturaleza divina.

De la segunda carta del apóstol san Pedro: 1, 1-7


Yo, Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, les escribo a ustedes, los que han obtenido una fe tan preciosa como la nuestra, gracias a la justicia de Jesucristo, nuestro Dios y Salvador. Que abunden entre ustedes la gracia y la paz, por el conocimiento de Jesucristo, nuestro Señor.


Su acción divina nos ha otorgado todo lo necesario para llevar una vida de santidad, mediante el conocimiento profundo del que nos ha llamado con su propia gloria y poder. Por medio de las cuales nos han sido otorgados también los grandes y maravillosos bienes prometidos, para que por ellos puedan ustedes escapar de la corrupción que las pasiones desordenadas provocan en el mundo, y lleguen a participar de la naturaleza divina. Por eso, esfuércense en añadir a su buena fe, conducta; a la buena conducta, la inteligencia; a la inteligencia, el dominio propio; al dominio propio, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad; a la piedad, el amor fraterno, y al amor fraterno, la caridad.


Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 90 



R/. Tú eres mi Dios y en ti confío.



Tú, que vives al amparo del Altísimo y descansas a la sombra del Todopoderoso, dile al Señor: "Tú eres mi refugio y fortaleza; tú eres mi Dios y en ti confío". R/.



"Puesto que tú me conoces y me amas, dice el Señor, yo te libraré y te pondré a salvo. Cuando tú me invoques, yo te escucharé yen tus angustias estaré contigo". R/.


"A quien se acoge a mí, dice el Señor, yo lo defenderé y colmaré de honores; lo haré disfrutar de larga vida y haré que pueda ver mi salvación". R/.



ACLAMACIÓN  Cfr. Ap 1, 5








R/. Aleluya, aleluya.


Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos, tu amor por nosotros es tan grande, que has lavado nuestras culpas con tu sangre. R/.

Se apoderaron del hijo, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12, 1-12


En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre para el vigilante, se la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero.


A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de él, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles otro y lo mataron. Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.


Ya sólo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando: 'A mi hijo sí lo respetarán'. Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron: 'Éste es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra'. Se apoderaron de él, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña. ¿Qué hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabará con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?"

Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Que el mismo fuego del Espíritu Santo que encendió los corazones de los discípulos de tu Hijo, santifique, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

PREFACIO II DEL ESPÍRITU SANTO 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. 

Porque de tal manera gobiernas a tu Iglesia, que en todo lugar y en cada momento, le proporcionas lo que más conviene.

No cesas, en efecto, de asistirla con la fuerza del Espíritu Santo, para que confiada siempre a ti en el amor, ni abandone la plegaria en la tribulación, ni deje de darte gracias en el gozo, por Cristo, Señor nuestro. 

Por eso, unidos a los coros angélicos, te aclamamos, llenos de alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo ...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN. Cfr Sal 103, 30 

Envía, Señor, tu Espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 


Que nos aprovechen, Señor, los dones que hemos recibido, para que estemos siempre llenos del fervor del Espíritu Santo que derramaste de manera tan inefable en tus Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

domingo, 3 de junio de 2018

LECTURAS DEL DOMINGO IX DEL T. ORDINARIO 3 DE JUNIO (VERDE)


¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal?







ANTÍFONA DE ENTRADA. Cfr. Sal 24, 16. 18 

Mírame, Señor, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido. Ve mi pequeñez y mis trabajos, y perdona todos mis pecados, Dios mío. 

Se dice Gloria. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor Dios, cuya providencia no se equivoca en sus designios, te rogamos humildemente que apartes de nosotros todo lo que pueda causarnos algún daño y nos concedas lo que pueda sernos de provecho. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

LITURGIA DE LA PALABRA

Recuerda que fuiste esclavo en Egipto. 

Del libro del Deuteronomio: 5, 12-15

Esto dice el Señor: "Santifica el día sábado, como el Señor, tu Dios, te lo manda. Tienes seis días para trabajar y hacer tus quehaceres, pero el séptimo es día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios. No harán ti-abajo alguno ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni tu ganado, ni el extranjero que hospedes en tu casa; tu esclavo y tu esclava descansarán igual que tú. 

Recuerda que fuiste esclavo en Egipto y que te sacó de allá el Señor, tu Dios, con mano fuerte y brazo poderoso. Por eso te manda el Señor, tu Dios, guardar el día sábado". 

Palabra de Dios.  

Te alabamos, Señor. 

Del salmo 80 


R/. El Señor es nuestra fortaleza.

Entonemos un canto al son de las guitarras y del arpa. Que suene la trompeta en esta fiesta, que conmemora nuestra alianza. R.



Porque ésta es una ley en Israel, es un precepto que el Dios de Jacob estableció para su pueblo, cuando lo rescató de Egipto. R.

Oyó Israel palabras nunca oídas: "He quitado la carga de tus hombros y el pesado canasto de tus manos. Clamaste en la aflicción y te libré. R.

No tendrás otro Dios, fuera de mí, ni adorarás a dioses extranjeros. Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo, el que te sacó de Egipto, tu destierro". R.

La vida de Jesús se manifiesta en nuestra carne mortal. 

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 6-11 

Hermanos: El mismo Dios que dijo: Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que se manifiesta en el rostro de Cristo. 

Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos. 

Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, paira que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 

Palabra de Dios. 

R. Te alabamos, Señor. 



ACLAMACIÓN Cfr. Jn 17, 17





R/. Aleluya, aleluya.



Tu palabra, Señor, es la verdad; santificanos en la verdad. R.


El Hijo del hombre también es dueño del sábado. 

Del santo Evangelio según san Marcos: 2, 23-3, 6

Un sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron: "¿Por qué hacen tus discípulos algo que no está permitido hacer en sábado?".

Él les respondió: "¿No han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros". 

Luego añadió Jesús: "El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también es dueño del sábado". 

Entró Jesús en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poder acusarlo. Jesús le dijo al tullido: "Levántate y ponte allí en medio". Después les preguntó: "¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?". Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: "Extiende tu mano". La extendió, y su mano quedó sana. 

Entonces se salieron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido de Herodes, para matar a Jesús. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús. 

Se dice Credo. 

PLEGARIA UNIVERSAL 

Suba nuestra oración a Dios, Padre todopoderoso, que quiere iluminar y salvar a todos los hombres. 

Después de cada petición diremos: Padre, escúchanos. 


Por nuestro Santo Padre el Papa Francisco, y por todos los obispos, para que guíen fielmente al Pueblo de Dios. Oremos.

Por los que rigen los destinos de los pueblos, para que protejan la libertad de los ciudadanos y gobiernen con rectitud y justicia. Oremos.

Por todos los que sufren opresión e injusticia, por los enfermos y afligidos, para que la gracia de Dios nos mueva a remediar esos males. Oremos.

Por los que estamos aquí reunidos, para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad verdadera en el seno de la Iglesia. Oremos. 

Escucha, Dios todopoderoso, las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que te pedimos, confiados en tu bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Llenos de confianza en tu bondad, acudimos, Señor, ante tu santo altar trayéndote nuestros dones, a fin de que, purificados por tu gracia, quedemos limpios por los mismos misterios que celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN. Mc 11, 23. 24

Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán, dice el Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Dirige, Señor, con tu Espíritu, a quienes nutres con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, para que, dando testimonio de ti, no sólo de palabra, sino con las obras y de verdad, merezcamos entrar en el reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

sábado, 2 de junio de 2018

LECTURAS DEL SÁBADO VIII DEL T. ORDINARIO 2 DE JUNIO (VERDE)


Jesús les replicó: "Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto". 






ANTÍFONA DE ENTRADA

Dichosa eres tú, santísima Virgen María y digna de toda alabanza, porque de ti brotó el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Señor, por quien fuimos salvados y redimidos.

ORACIÓN COLECTA



Concédenos, Dios todopoderoso, que tus fieles que se alegran de estar bajo la protección de la santísima Virgen María, nos veamos libres, por su piadosa intercesión, de todos los males aquí en la tierra y merezcamos llegar a los gozos eternos en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Dios puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria, gozosos y sin mancha.

De la carta del apóstol san Judas: 17, 20-25


Queridos hermanos: Recuerden las palabras que les predicaron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Consolídense sobre el cimiento de su fe santa, oren movidos por el Espíritu Santo, conserven en ustedes el amor a Dios, en espera de que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les dé la vida eterna.


A los indecisos traten de convencerlos, para arrancarlos del fuego de la condenación; a los otros, manifiéstenles compasión, pero con cautela, aborreciendo aun la ropa contaminada por su mala vida.

Al Dios único, nuestro Salvador, que puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha, honor y gloria, fuerza y poder, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 62


R/. Señor, mi alma tiene sed de ti.


Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R/.


Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. R/.



ACLAMACIÓN  Cfr. Col 3, 16. 17








R/. Aleluya, aleluya.


Que la palabra de Cristo habite en ustedes abundantemente. Háganlo todo dando gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. R/.

¿Con qué autoridad haces todo esto?

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 27-33


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: "¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?"


Jesús les respondió: "Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme".

Ellos se pusieron a razonar entre sí: "Si le decimos que de Dios, nos dirá: 'Entonces ¿por qué no le creyeron?', y ¿si le decimos que de los hombres?" Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: "No lo sabemos". Entonces Jesús les replicó: "Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, las oraciones y las ofrendas que tus fieles te presentan al conmemorar a santa María, Madre de Dios; haz que te sean agradables y nos alcancen el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Santa María Virgen.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 1, 48

El Señor puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



Reanimados por el sacramento de salvación, humildemente te pedimos, Señor, que quienes celebramos con veneración la memoria de la santísima Virgen María, Madre de Dios, merezcamos experimentar continuamente el fruto de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

viernes, 1 de junio de 2018

LECTURAS DEL VIERNES VIII DEL T. ORDINARIO 1 DE JUNIO SAN JUSTINO MÁRTIR (ROJO)


Si ustedes no perdonan tampoco el Padre, que está en el cielo, les perdonará a ustedes sus ofensas.






ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 118, 85. 46

Los soberbios me tendieron trampas y no hicieron caso de tu ley. Hablaré de tus preceptos ante los poderosos y no me avergonzaré.

ORACIÓN COLECTA



Dios nuestro, que por la locura de la cruz enseñaste admirablemente al mártir san Justino la incomparable sabiduría de Jesucristo, concédenos, por su intercesión, que rechazando los engaños del error, obtengamos la firmeza de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Sean buenos administradores de la gracia multiforme de Dios.

De la primera carta del apóstol san Pedro: 4, 7-13


Hermanos: Ya está cerca el final de todo; por lo tanto, vivan con sensatez y en vigilancia para poder orar. Sobre todo, mantengan en continua actividad el amor mutuo, pues el amor sepulta una multitud de pecados. Sean hospitalarios los unos con los otros, sin quejas.


Que cada uno, como buen administrador de la gracia multiforme de Dios, emplee para servir a los demás, los dones recibidos. Quien habla, que sea mensajero de las palabras de Dios; quien se dedica a servir a los demás, que los sirva con la fuerza que Dios le comunica. De modo que Dios sea glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Amén.

No se sorprendan, queridos hermanos, del fuego de persecución que ha prendido por ahí para ponerlos a prueba, como si les sobreviniera algo nunca visto. Al contrario, alégrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, el júbilo de ustedes sea desbordante.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 95


R/. El Señor juzgará a todas las naciones.


"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.


Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.

Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.



ACLAMACIÓN  Cfr. Jn 15, 16





R/. Aleluya, aleluya.


Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.

Mi casa será casa de oración para todos los pueblos. — Tengan fe en Dios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 11-26


Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entró en Jerusalén, fue al templo y miró todo lo que en él sucedía; pero como ya era tarde, se marchó a Betania con los Doce.


Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acercó a ver si encontraba higos; pero al llegar, sólo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: "Que nunca jamás coma nadie frutos de ti". Y sus discípulos lo estaban oyendo.

Cuando llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: "¿Acaso no está escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".

Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.

A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayó en la cuenta y le dijo a Jesús: "Maestro, mira: la higuera que maldijiste se secó".

Jesús les dijo entonces: "Tengan fe en Dios; les aseguro que si uno le dice a este monte: 'Quítate de ahí y arrójate al mar', sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que está en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdonan tampoco el Padre, que está en el cielo, les perdonará a ustedes sus ofensas".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, celebrar dignamente estos misterios, que san Justino con tan vigorosa fuerza defendió. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. 1 Co 2, 2

Nunca me precié de otra cosa cuando estuve entre ustedes, que de conocer a Jesucristo, y a éste crucificado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de san Justino, mártir, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.