viernes, 5 de febrero de 2021

LECTURAS DEL SÁBADO IV DEL T. ORDINARIO 6 DE FEBRERO SAN PABLO MIKI Y COMPAÑEROS MÁRTIRES (ROJO)

 

"Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco".





ANTÍFONA DE ENTRADA

Ahora gozan en el cielo las almas de los santos, que siguieron en la tierra las huellas de Cristo; y, porque lo amaron hasta derramar su sangre por Él, con Cristo se gozan eternamente.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, fortaleza de los santos, que por medio de la cruz te dignaste llamar a la gloria a los santos mártires Pablo Miki y compañeros, concédenos, por su intercesión, que mantengamos firmemente hasta la muerte la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Que el Dios de la paz, que resucitó al pastor eterno de las ovejas, los enriquezca con toda clase de dones.

De la carta a los hebreos: 13, 15-17. 20-21

Hermanos: Ofrezcamos continuamente a Dios, por medio de Jesucristo, el sacrificio de alabanza, es decir el homenaje de los labios que bendicen su nombre.

No se olviden nunca de practicar la generosidad y de compartir con los demás los bienes de ustedes, porque estos son los sacrificios que agradan a Dios. Obedezcan con docilidad a sus pastores, pues ellos se desvelan por ustedes, sabiendo que tienen que rendir cuentas a Dios. Así podrán ellos trabajar con alegría y sin quejarse, pues lo contrario no sería para ustedes de ningún provecho.

Que el Dios de la paz, el que, mediante la sangre de una alianza eterna, resucitó de entre los muertos al pastor eterno de las ovejas, Jesucristo, nuestro Señor, los enriquezca a ustedes con toda clase de dones para cumplir su voluntad y haga en ustedes todo lo que es de su agrado, por medio de Jesucristo, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 22

R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce, para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.

Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida, y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.


ACLAMACIÓN  Jn 10, 27





R/. Aleluya, aleluya.


Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Andaban como ovejas sin pastor.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.

Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en la conmemoración de estos santos mártires y a nosotros tus siervos concédenos permanecer siempre firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 22, 28-30

Ustedes han perseverado conmigo en mis pruebas, dice el Señor, y yo les voy a dar el Reino, para que en él coman y beban a mi mesa.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que en tus santos mártires manifestaste de modo admirable el misterio de la cruz, concede, benigno, que, fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente adheridos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

jueves, 4 de febrero de 2021

LECTURAS DEL VIERNES IV DEL T. ORDINARIO 5 DE FEBRERO SAN FELIPE DE JESÚS RELIGIOSO PROTOMÁRTIR MEXICANO (ROJO)

 

Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. 




RESPUESTAS DE FE S.D.A.

SAN FELIPE DE JESÚS PROTOMÁRTIR MEXICANO


ANTÍFONA DE ENTRADA Flp 2, 10-11

Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra, en los abismos, y que toda lengua proclame que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que te dignaste aceptar la sangre de san Felipe de Jesús como primicia de la fe de nuestro pueblo, concédenos, por su intercesión, madurar en esa misa fe, para que demos testimonio de ella no solo de palabra, sino, sobre todo, con los hechos de nuestra vida diaria. Por nuestro Señor Jesucristo...

Fuera de la Arquidiócesis de México solamente se dice una de las dos lecturas antes del Evangelio, con el salmo responsorial.

LITURGIA DE LA PALABRA

Los aceptó corno holocausto.

Del libro de la Sabiduría: 3, 1-9

Las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz. La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.

En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 123 

R/. Nuestra ayuda es invocar al Señor.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R/.

Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el Señor, porque no permitió que nos despedazaran con sus dientes. R/.

Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.

Aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 7-15

Hermanos: Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos. Nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.

Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.

Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: Creo, por eso hablo, también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN Mt 5, 10 

R/. Aleluya, aleluya.

Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor. R/.

El que pierda su vida por mí, ése la encontrará.

Del santo Evangelio según san Lucas: 9, 23-26

En aquel tiempo, Jesús le dijo a la multitud: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?

Por otra parte, si alguien se avergüenza de mí y de mi doctrina, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga revestido de su gloria y de la del Padre y de la gloria de los santos ángeles".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

En la Arquidiócesis de México, se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la intercesión de san Felipe de Jesús haz que nos sirvan de ayuda para conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los santos mártires

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 16, 24

Si alguno quiere venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el sagrado Cuerpo y la preciosa Sangre de tu Hijo Jesucristo, te suplicamos humildemente, Señor, que, por intercesión de tu mártir san Felipe de Jesús, nos veamos libres de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

miércoles, 3 de febrero de 2021

LECTURAS DEL JUEVES IV DEL T. ORDINARIO 4 DE FEBRERO MEMORIA ANTICIPADA EN MÉXICO DE SANTA ÁGUEDA VIRGEN Y MÁRTIR (ROJO)

  

Los discípulos se fueron a predicar la conversión. 






ANTÍFONA DE ENTRADA

Ya sigue al Cordero crucificado por nosotros, la virgen llena de valor, ofrenda de pudor y víctima de castidad.

ORACIÓN COLECTA

Te rogamos, Señor, que la santa virgen y mártir Águeda implore para nosotros tu misericordia, ya que fue siempre grata, tanto por la fortaleza de su martirio como por el mérito de su virginidad. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

Se han acercado ustedes a Sión, el monte y la ciudad del Dios viviente.

De la carta a los hebreos: 12, 18-19. 21-24

Hermanos: Cuando ustedes se acercaron a Dios, no encontraron nada material, como en el Sinaí: ni fuego ardiente, ni oscuridad, ni tinieblas, ni huracán, ni estruendo de trompetas, ni palabras pronunciadas por aquella voz que los israelitas no querían volver a oír nunca.

En efecto, tan terrible era aquel espectáculo, que el mismo Moisés exclamó: ¡Estoy aterrorizado y tiemblo! Ustedes, en cambio, se han acercado a Sión, el monte y la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a la reunión festiva de miles y miles de ángeles, a la asamblea de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que es el juez de todos los hombres, y a los espíritus de los justos que alcanzaron la perfección. Se han acercado a Jesús, el mediador de la nueva alianza, cuya sangre derramada es más elocuente que la de Abel. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 47 

R/. Recordamos, Señor, tu gran amor.

Grande es el Señor y muy digno de alabanza, en la ciudad de nuestro Dios. Su monte santo, altura hermosa, es la alegría de toda la tierra. R/.

El monte Sión, en el extremo norte, es la ciudad del rey supremo. Entre sus baluartes ha surgido Dios como una fortaleza inexpugnable. R/.

Lo que habíamos oído, lo hemos visto en la ciudad del Dios de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios, fundada para siempre por Dios mismo. R/.

Recordamos, Señor, tu gran amor en medio de tu templo. Tu renombre, Señor, y tu alabanza llenan el mundo entero. R/.


ACLAMACIÓN Mc 1, 15 



R/. Aleluya, aleluya.


El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.


Envió a los discípulos de dos en dos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 7-13

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos.

Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

Y les dijo: "Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos".

Los discípulos se fueron a predicar la conversión. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te pedimos, Señor, que los dones que te presentamos en la celebración de santa Águeda, por tu gracia, te sean agradables, así como te fue grato el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ap 7,17

El Cordero, que está en el trono, los conducirá a las fuentes del agua de la vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que coronaste entre los santos a la bienaventurada Águeda por la doble corona de su virginidad y de su martirio, concédenos, por la eficacia de este sacramento, que, venciendo valerosamente todo mal, consigamos la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

martes, 2 de febrero de 2021

LECTURAS DEL MIÉRCOLES IV DEL T. ORDINARIO 3 DE FEBRERO (VERDE)


¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón?





SAN BLAS OBISPO Y MÁRTIR

ANTÍFONA DE ENTRADA Lc 12, 42

Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor corrige a los que ama.

De la carta a los hebreos: 12, 4-7. 11-15

Hermanos: Todavía no han llegado ustedes a derramar su sangre en la lucha contra el pecado, y ya se han olvidado de la exhortación que Dios les dirigió, como a hijos, diciendo: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda. Porque el Señor corrige a los que ama y da azotes a sus hijos predilectos. Soporten, pues, la corrección, porque Dios los trata como a hijos; ¿y qué padre hay que no corrija a sus hijos?

Es cierto que de momento ninguna corrección nos causa alegría, sino más bien tristeza. Pero después produce, en los que la recibieron, frutos de paz y santidad.

Por eso, robustezcan sus manos cansadas y sus rodillas vacilantes; caminen por un camino plano, para que el cojo ya no se tropiece, sino más bien, se alivie.

Esfuércense por estar en paz con todos y por aquella santificación, sin la cual no es posible ver a Dios. Velen para que nadie se vea privado de la gracia de Dios, para que nadie sea como una planta amarga, que hace daño y envenena a los demás.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 102


R/. El Señor es bueno, el Señor nos ama.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R/.

Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama, pues bien sabe él de lo que estamos hechos y de que somos barro, no se olvida. R/

El amor del Señor a quien lo teme, es un amor eterno y entre aquellos que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.


ACLAMACIÓN  Jn 10, 27





R/. Aleluya, aleluya.


Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

Todos honran a un profeta, menos los de su tierra.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?" Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al preparamos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra, haciendo las veces de padre de tu Unigénito, Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21

Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.

lunes, 1 de febrero de 2021

LECTURAS DEL MARTES IV DEL T. ORDINARIO 2 DE FEBRERO LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR. (BLANCO)

 

"Luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".










BENDICIÓN DE LAS VELAS Y PROCESIÓN

Primera forma: Procesión

1. A una hora conveniente, se reúnen los fieles en algún lugar adecuado, fuera del templo donde va a efectuarse la procesión. Los fieles sostienen en sus manos las velas apagadas.

2. El sacerdote, revestido de blanco, como para la misa, se acerca, junto con los ministros, al lugar donde el pueblo está congregado. En lugar de la casulla, puede usar la capa pluvial durante la bendición de las velas y la procesión.

3. Mientras encienden las velas, se canta la antífona siguiente u otro cántico apropiado.

Nuestro Señor vendrá con gran poder, e iluminará los ojos de sus siervos, aleluya.

4. El sacerdote, después de saludar a los fieles en la forma acostumbrada, les explica brevemente el significado del rito y los exhorta a participar en él, activa y conscientemente. Lo puede hacer con estas palabras u otras parecidas:

Hermanos, hace cuarenta días celebramos con júbilo el nacimiento del Señor. Hoy también la Iglesia está de fiesta al celebrar el día en que Jesús fue presentado en el templo por María y José.

El Señor quiso sujetarse a este rito para cumplir con las exigencias de la ley, pero, sobre todo, para manifestarse al pueblo que lo esperaba.

Impulsados por el Espíritu Santo, fueron al templo aquellos dos ancianos, Simeón y Ana, e iluminados por el mismo Espíritu, reconocieron al Señor y lo anunciaron a todos con entusiasmo.

También nosotros, que formamos el pueblo de Dios por la gracia del Espíritu Santo, vayamos al encuentro de Cristo en la casa de Dios.

Hallaremos al Señor en la Eucaristía mientras esperamos su venida gloriosa.

5. Después de la exhortación, el sacerdote bendice las velas, diciendo con las manos juntas:

Oremos:

Dios nuestro, fuente y principio de toda luz, que concediste al justo Simeón contemplar a Cristo, luz destinada a iluminar a todas las naciones, bendice estas velas con las que tus fieles van a ir a tu encuentro en medio de himnos de alabanza, y escucha su oración a fin de que por el camino del bien puedan llegar a la luz inextinguible. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/. Amén.

Y rocía las velas con agua bendita, sin decir nada.

6. El sacerdote toma entonces la vela destinada a él e inicia la procesión, diciendo:

Vayamos ahora alegres al encuentro del Señor.

7. Durante la procesión se canta la antífona siguiente, o algún canto apropiado.

R/. Cristo es la luz enviada para iluminar a las naciones y para gloria de Israel.

Ahora, Señor, ya puede morir en paz tu siervo, según tu promesa. R/.

Porque mis ojos han visto a tu salvador. R/.

Al Salvador a quien has puesto a la vista de todos los pueblos. R/.

8. Al entrar la procesión en el templo, se canta la Antífona de entrada de la misa. Al llegar al altar, el sacerdote hace la debida reverenda y, si se cree conveniente, lo inciensa. Luego se dirige a la sede, en donde se quita la capa pluvial (si la usó en la procesión) y se pone la casulla. Ahí mismo, después de que se ha cantado el Gloria, dice la Oración Colecta como de ordinario. Prosigue luego la misa de la manera acostumbrada.

Segunda forma: Entrada solemne

9. Los, fieles se reúnen en el templo, teniendo las velas en sus manos. El sacerdote, revestido de ornamentos blancos, va en compañía de los ministros y de una representación de los fieles a un sitio adecuado, ya sea ante la puerta del templo o en el interior del mismo, en donde, por lo menos una gran parte de los fieles, puedan participar cómodamente de la ceremonia.

10. Al llegar el sacerdote al sitio escogido para la bendición de las velas, se encienden éstas, y se canta la antífona 'Nuestro Señor vendrá con gran poder' (cfr. n. 3, p. 27), u otro cántico apropiado.

11. En seguida el sacerdote, después del saludo al pueblo y de la breve exhortación, bendice las velas, como se indica en los nn. 4-5; se efectúa luego la procesión con los cánticos, como en los nn. 6-7. Para la misa se observa lo indicado en el n. 8.



ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 47, 10-11

Meditamos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Tu alabanza llega a los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, suplicamos humildemente a tu majestad que así como en este día fue presentado al templo tu Unigénito en su realidad humana como la nuestra,así nos concedas, con el espíritu purificado, ser presentados ante ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Entrará en el santuario el Señor, a quien ustedes buscan.

Del libro del profeta Malaquías: 3, 1-4

Esto dice el Señor: "He aquí que yo envío a mi mensajero. Él preparará el camino delante de mí. De improviso entrará en el santuario el Señor, a quien ustedes buscan, el mensajero de la alianza a quien ustedes desean. Miren: Ya va entrando, dice el Señor de los ejércitos.

¿Quién podrá soportar el día de su venida? ¿Quién quedará en pie cuando aparezca? Será como fuego de fundición, como la lejía de los lavanderos. Se sentará como un fundidor que refina la plata; como a la plata y al oro, refinará a los hijos de Leví y así podrán ellos ofrecer, como es debido, las ofrendas al Señor. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos".

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 23 


R/. El Señor es el rey de la gloria.

¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.

Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor, poderoso en la batalla. R/.

¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va a entrar el rey de la gloria! R/.

Y ¿Quién es el rey de la gloria? El Señor, Dios de los ejércitos, es el rey de la gloria. R/.

ACLAMACIÓN Lc 2, 32 








R/. Aleluya, aleluya.

Cristo es la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel. R/.



Mis ojos han visto al Salvador

Del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40

Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.

Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:

"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".

El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: "Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. 

Y a ti, una espada te atravesará el alma".

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con Él. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que te sea grata, Señor, la ofrenda de tu Iglesia desbordante de alegría, tu que quisiste que tu Unigénito te fuera ofrecido, como Cordero inmaculado, para la vida del mundo.El que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque al ser presentado hoy en el templo tu eterno Hijo, fue proclamado por el Espíritu Santo gloria de Israel y luz de las naciones.

Por eso, nosotros, al venir hoy llenos de júbilo al encuentro del Salvador, te alabamos con los ángeles, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Lc 2, 30-31

Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has puesto ante la vista de todos los pueblos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, por este sacramento que acabamos de recibir, lleva su plenitud en nosotros la obra de tu gracia, tú, que colmaste las esperanzas del anciano Simeón; para que, así como el no vio la muerte sin que antes mereciera tener en sus brazos a Cristo, así nosotros, al salir al encuentro del Señor, merezcamos alcanzar la vida eterna. El que vive y reina por los siglos de los siglos.