martes, 25 de septiembre de 2018

LECTURAS DEL MARTES XXV DEL T. ORDINARIO 25 DE SEPTIEMBRE (VERDE)


"Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte".






ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 19, 21

Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, dales el dinero a los pobres; luego ven y sígueme, dice el Señor.

ORACIÓN COLECTA

Padre santo, que aunque llamas a todos tus hijos a la perfección de la caridad, invitas a algunos a seguir más de cerca las huellas de tu Hijo, concede a quienes has elegido para esta vocación especial vivir de tal manera, que sean para la Iglesia y para el mundo, un signo elocuente de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...


O bien, si es un sacerdote religioso el que celebra:


Señor, mira con bondad a nuestra familia y bendícela con nuevas vocaciones, para que pueda alcanzar la perfección de la caridad y trabajar eficazmente por la salvación de los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA

Diversas sentencias del libro de los Proverbios.

Del libro de los Proverbios: 21, 1-6. 10-13


Como agua de riego es el corazón del rey en manos del Señor: él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, pero el Señor es quien juzga las intenciones.


Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor que los sacrificios. Tras los ojos altaneros hay un corazón arrogante; la maldad del pecador brilla en su mirada.

Los proyectos del diligente conducen a la abundancia, en cambio el perezoso no sale de la pobreza. Los tesoros ganados con mentira se deshacen como el humo y llevan a la muerte.

El malvado busca siempre el mal y nunca se apiada de su prójimo. Cuando se castiga al arrogante, el sencillo aprende; cuando se amonesta al sabio, crece su ciencia.

El Señor observa el proceder de los malvados y acaba por precipitarlos en la desgracia. Quien cierra los oídos a las súplicas del pobre clamará también, pero nadie le responderá.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 118


R/. Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.


Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.


He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R/.

Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sin cesar y para siempre. R/.



ACLAMACIÓN  Lc 11, 28






R/. Aleluya, aleluya.


Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor. R/.

Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21


En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: "Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte". Pero él respondió: "Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica".


Palabra del Señor. 

Gloria a ti Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Padre santo, los dones que te presentamos y concede a cuantos se han propuesto seguir con entusiasmo a tu Hijo por el camino estrecho de la perfección evangélica, la libertad de espíritu y la verdadera fraternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 19, 27-29

En verdad les digo que ustedes, los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y obtendrán la vida eterna, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Fortalece, Señor, a tus siervos, con el alimento y la bebida espirituales, para que, siempre fieles al llamado evangélico, muestren en todas partes una viva imagen de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

O bien, si es un sacerdote religioso el que celebra:

Por la eficacia de este sacramento, concédenos, Señor, vivir siempre conforme a tu voluntad, para que podamos dar testimonio de tu amor ante el mundo y buscar decididamente los únicos bienes que no se acaban. Por Jesucristo, nuestro Señor.


lunes, 24 de septiembre de 2018

LECTURAS DEL LUNES XXV DEL T. ORDINARIO 24 DE SEPTIEMBRE (VERDE)


Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.







ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 95. 1. 6

Canten al Señor un cántico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia, y en su templo, belleza y majestad.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, dirige nuestros pasos de manera que podamos agradarte en todo y así merezcamos en nombre de tu Hijo amado, abundar en toda clase de obras buenas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor es amigo del hombre justo.

Del libro de los Proverbios: 3, 27-34


Hijo mío, no le niegues un favor a quien lo necesita, si lo puedes hacer. Si le puedes dar ahora a tu prójimo lo que te pide, no le digas: "Vete y vuelve mañana". No pienses en hacerle daño a tu prójimo, que ha puesto su confianza en ti. Con nadie entables pleito sin motivo, si no te ha hecho ningún daño.


No envidies al hombre malvado ni imites nunca sus acciones, porque el Señor aborrece a los perversos y es amigo del hombre justo. El Señor maldice la casa del malvado y llena de bendiciones la del justo. El Señor se burla de aquellos que se burlan y con los humildes se muestra bondadoso. Los sensatos recibirán honores y los insensatos, ignominia.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 14


R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?


El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.


Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.

Quien presta sin usura y quien no acepta sobornos en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.



ACLAMACIÓN  Mt 5, 16



R/. Aleluya, aleluya.


Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que viendo las obras buenas que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. R/.

La vela se pone en el candelero, para que los que entren puedan ver.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 16-18


En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.


Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun aquello que cree tener".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, benignamente, nuestros dones, y santifícalos, a fin de que nos sirvan para nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue, no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Dios todopoderoso, que al experimentar el efecto vivificante de tu gracia, nos sintamos siempre dichosos por este don tuyo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

domingo, 23 de septiembre de 2018

LECTURAS DEL DOMINGO XXV DEL T. ORDINARIO 23 DE SEPTIEMBRE (VERDE)


"El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado". 






ANTÍFONA DE ENTRADA

Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y siempre seré su Dios.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de todo lo mandado en tu santa ley, concédenos que, cumpliendo tus mandamientos, merezcamos llegar a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Condenemos al justo a una muerte ignominiosa.

Del libro de la Sabiduría: 2, 12. 17-20


Los malvados dijeron entre sí: "Tendamos una trampa al justo, porque nos molesta y se opone a lo que hacemos; nos echa en cara nuestras violaciones a la ley, nos reprende las faltas contra los principios en que fuimos educados.


Veamos si es cierto lo que dice, vamos a ver qué le pasa en su muerte. Si el justo es hijo de Dios, Él lo ayudará y lo librará de las manos de sus enemigos. Sometámoslo a la humillación y a la tortura, para conocer su temple y su valor. Condenémoslo a una muerte ignominiosa, porque dice que hay quien mire por él".

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 53 

R/. El Señor es quien me ayuda.


Sálvame, Dios mío, por tu nombre; con tu poder defiéndeme. Escucha, Señor, mi oración y a mis palabras atiende. R/.


Gente arrogante y violenta contra mí se ha levantado. Andan queriendo matarme. ¡Dios los tiene sin cuidado! R/.

Pero el Señor Dios es mi ayuda, Él, quien me mantiene vivo. Por eso te ofreceré con agrado un sacrificio, y te agradeceré, Señor, tu inmensa bondad conmigo. R/.


Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.

De la carta del apóstol Santiago: 3,16-4, 3


Hermanos míos: Donde hay evidencias y rivalidades, ahí hay desorden y toda clase de obras malas. Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo. Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos siembran la paz y cosechan frutos de justicia.


¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es, acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.



ACLAMACIÓN Cfr. 2 Ts 2, 14 







R/. Aleluya, aleluya.


Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.


El Hijo del hombre va a ser entregado. —Si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos.

Del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero Él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?" Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".


Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Presentemos nuestras peticiones a Dios nuestro Padre.

Después de cada petición diremos: Padre, escúchanos.

Por todos los que ejercen alguna responsabilidad en la Iglesia y en nuestra parroquia. Oremos.

Por las autoridades civiles y sus colaboradores que tienen como misión hacer que funcione la vida colectiva. Oremos.

Por la paz en el mundo, especialmente en nuestra patria y donde la guerra y la violencia están presentes de manera cotidiana. Oremos. 

Por los que están en la cárcel, sea cual sea la causa. Oremos.

Por nosotros, por nuestros familiares y amigos, por nuestros compañeros de trabajo, por nuestros vecinos. Oremos.

Escucha, Padre, las oraciones de tu pueblo, tú que eres la fuente de toda bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta benignamente, Señor, los dones de tu pueblo, para que recibamos, por este sacramento celestial, aquello mismo que el fervor de nuestra fe nos mueve a proclamar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 10, 14

Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


A quienes alimentas, Señor, con tus sacramentos, confórtanos con tu incesante ayuda, para que en estos misterios recibamos el fruto de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

sábado, 22 de septiembre de 2018

LECTURAS DEL SÁBADO XXIV DEL T. ORDINARIO 22 DE SEPTIEMBRE (VERDE O BLANCO)


Salió un sembrador a sembrar su semilla...






MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 44, 10

María, nuestra reina, está de pie a la derecha de Cristo, enjoyada con oro de Ofir.

ORACIÓN COLECTA

Padre celestial, que nos has dado a santa María de Guadalupe como madre y causa de nuestra alegría, concédenos amarla y venerarla como verdaderos hijos suyos, y así poder recibir los bienes de la fe que nos invitas a esperar. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA

Se entierra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 35-37.42-49


Hermanos: Hay algunos que preguntan: "¿Cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo van a tener?". Es que no se han puesto a pensar que el grano que se siembra tiene que morir, para que nazca la planta. Lo que se siembran es la planta que va a brotar, sino solamente la semilla, por ejemplo, de trigo o de cualquier otra cosa.


Lo mismo sucede en la resurrección de los muertos: se siembra un cuerpo corruptible y resucita incorruptible; se siembra un cuerpo miserable y resucita glorioso; se siembra débil y resucita fuerte; se siembra un cuerpo puramente humano y resucita un cuerpo vivificado por el espíritu divino.
Pues si existe un cuerpo puramente humano, también existe un cuerpo vivificado por el espíritu. En efecto, la Escritura dice que el primer hombre, Adán, fue un ser que tuvo vida; el último Adán es espíritu que da la vida. Sin embargo, no existe primero lo vivificado por el Espíritu, sino lo puramente humano; lo vivificado por el Espíritu viene después.

El primer hombre, hecho de tierra, es terreno; el segundo viene del cielo. Como fue el hombre terreno, así son los hombres terrenos; como es el hombre celestial, así serán los celestiales. Y del mismo modo que fuimos semejantes al hombre terreno, seremos también semejantes al hombre celestial.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 55


R/. Caminaré en la presencia del Señor.


Yo sé bien que el Señor está conmigo; por eso en Dios, cuya promesa alabo, sin temor me confío. ¿Qué hombre ha de poder causarme daño? R/.


Te debo, Señor, las promesas que te hice, te las cumpliré con acción de gracias, porque libraste mi vida de la muerte, mis pies de la caída, para que camine en la presencia de Dios, mientras tengo la luz de la vida. R/.



ACLAMACIÓN  Cfr. Lc 8, 15









R/. Aleluya, aleluya.


Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.

Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 4-15


En aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola: "Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!"


Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa esta parábola?" Y él les respondió: "A ustedes se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

La parábola significa esto: la semilla es la Palabra de Dios. Lo que cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven. Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan. Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto. Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra, la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su constancia".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios nuestro, que el Espíritu Santo, que cubrió con su sombra a la Virgen María, nos ayude a presentarte estos dones y así se conviertan para nuestro buen en comida y bebida de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. 


Porque en santa María de Guadalupe hemos visto y experimentado una madre llena de misericordia que tú has dado a tu pueblo. 

Ella, la madre compasiva, cuida de los discípulos de tu Hijo.

Ella, la madre llena de ternura, asiste solícita a todo aquel que la invoca. 

Ella, la madre que nos defiende, nos sostiene en nuestra debilidad. 

Ella, cumpliendo el encargo de tu Hijo, vela por nosotros en todo momento. 


Por él, adoran los ángeles tu majestad, alegres por siempre en tu presencia. Permítenos asociamos a sus voces, cantando tu alabanza: Santo, Santo, Santo ...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Lc 1, 35

Dichosa eres, Virgen María, porque el Espíritu Santo descenderá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios y Padre nuestro, que nos has alimentado con esta Eucaristía, haz que te sirvamos con una conducta irreprochable, y unidos a la Virgen María, proclamemos tu grandeza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

viernes, 21 de septiembre de 2018

LECTURAS DEL VIERNES XXIV DEL T. ORDINARIO 21 DE SEPTIEMBRE SAN MATEO APÓSTOL Y EVANGELISTA (ROJO)


No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos.






ANTÍFONA DE ENTRADA Mt 28, 19-20

Vayan y enseñen a todas las naciones, bautizándolas y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado, dice el Señor.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que, con inefable misericordia, te dignaste elegir a san Mateo para convertirlo de publicano en Apóstol, concédenos que, sostenidos por su ejemplo y su intercesión, te sigamos fielmente y vivamos siempre unidos a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Él fue quien concedió a unos ser apóstoles y a otros, evangelizadores.

De la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13


Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.


Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.

Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 18

R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.


Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R/.


Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido, y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.



ACLAMACIÓN 



R/. Aleluya, aleluya.


Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.

Sígueme. Él se levantó y lo siguió.

Del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13

En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió. Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al venerar la memoria de san Mateo, te presentamos, Señor, nuestras oraciones y ofrendas, y te pedimos humildemente que mires con amor a tu Iglesia, cuya fe alimentaste con la predicación de los Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I o II de los Apóstoles

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Mt 9, 13

Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Hemos participado. Señor, de la alegría de la salvación que experimentó san Mateo al tener de invitado en su casa al mismo Salvador; concédenos nutrirnos siempre con el alimento de aquel que no ha venido a llamar a los justos sino a los pecadores. Por Jesucristo, nuestro Señor.