viernes, 27 de mayo de 2011

LECTURAS DEL VIERNES QUINTO DE PASCUA 27 DE MAYO


"Que se amen los unos a los otros como yo los he amado."






Hch 15, 22-31; Jn 15, 12-17


El centro de la existencia cristiana es el amor. Dios es amor y de ese amor nos ha dado demostraciones más que suficientes en la vida, pasión y muerte de su Hijo Jesús. Quien ha descubierto la experiencia fundamental, la del amor a los pequeños y necesitados, ha aprendido a relativizar las normas y reglamentaciones secundarias. Esa capacidad de discernimiento estaba presente en la Iglesia madre de Jerusalén y por eso pudieron escoger lo esencial y prescindir de la superfluo.


ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)


Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA


Concédenos, Señor, ajustar nuestra vida al misterio de la Pascua que celebramos llenos de gozo, a fin de que, alejados de veras del pecado y buscándote en todo a ti, el poder de Cristo resucitado nos proteja y nos salve. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA


El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 22-31



En aquellos días, los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía:


"Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente:

`El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los saludamos".

Los enviados se despidieron y cuando llegaron a Antioquía, reunieron a la comunidad cristiana y les entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras, todos se llenaron de júbilo. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.




Del salmo 56


 R/. Alabemos y cantemos al Señor. Aleluya.


Dispuesto está mi corazón, Dios mío, para cantar tus alabanzas. Despiértate, alma mía, despiértense mi cítara y mi arpa, antes de que despunte el alba. R/.

Tocaré para ti ante las naciones, te alabaré, Señor, entre los pueblos, pues tu lealtad hasta las nubes llega y tu amor es más grande que los cielos. Levántate, Señor, en las alturas y llena con tu gloria el mundo entero. R/.





ACLAMACIÓN (Jn 15, 15) 


R/. Aleluya, aleluya.


A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. R/.




Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros.


Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 12-17



En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.



No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros".


 Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I-V de Pascua.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN


Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

jueves, 26 de mayo de 2011

LECTURAS DEL JUEVES QUINTO DE PASCUA 26 DE MAYO

"Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor."





Hch 15, 7-21; Jn 15, 9-11
El amor fraterno es el criterio fundamental que permite distinguir a los verdaderos discípulos de Jesús de quienes no lo son. Ese es el colofón que nos regala este pasaje evangélico. En cierto sentido, ese fue el acuerdo pastoral al que llegó la asamblea de Jerusalén. A los paganos convertidos no había que imponerles numerosas prescripciones rituales, sino las indispensables. Quien se ha encontrado de forma personal con Jesús resucitado aprende a vivir en libertad. La libertad nos capacita para relacionarnos adecuadamente con nuestros hermanos. La gracia de Dios es la que regenera el corazón humano.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)

El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA
Juzgo que no se debe importunar a los paganos que se convierten a Dios.


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 7-21

 
 Por aquellos días, después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión, Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:

"Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me eligió entre ustedes para que los paganos oyeran, por mi medio, las palabras del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.

¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros creemos que nos salvaremos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos". Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:

"Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo. Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito: Después de estos sucesos volveré y reconstruiré de nuevo la casa de David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas y la reedificaré, para que el resto de los hombres busque al Señor, lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.

Por lo cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si alguien se extraña, Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas".


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 95


R/. Cantemos la grandeza del Señor. Aleluya.


Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.

Caigamos en su templo de rodillas. "Reina el Señor", digamos a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.





ACLAMACIÓN (Jn 10, 27)

R/. Aleluya, aleluya.

Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.

 Permanezcan en mi amor para que su alegría sea plena.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-11
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión que hemos recibido, concédenos, Señor, que a ejemplo de san Felipe, tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

miércoles, 25 de mayo de 2011

LECTURAS DEL MIERCOLES QUINTO DE PASCUA 25 DE MAYO

"YO SOY LA VID, USTEDES LOS SARMIENTOS..."





Hch 15, 1-6; Jn 15, 1-8

La comparación del pueblo de Dios con la vid es un motivo literario tradicional. Los profetas recurrieron reiteradamente a dicha imagen para referirse a la amorosa y paciente relación de Dios con su pueblo. El Señor Jesús habla con  dicha imagen para hacer un ofrecimiento fundamental. Quien permanezca unido a Jesús dará fruto abundante. En el relato de los Hechos se nos refiere el surgimiento de un conflicto relacionado con el ingreso de los paganos a la Iglesia. Quienes defienden la importancia de la circuncisión olvidan que la salvación cristiana es un don que Dios nos concede a través de su Hijo Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 70, 8. 23)

Que mi boca, Señor, se llene de alabanzas para poder cantarte; entonces mis labios se estremecerán de júbilo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro misericordioso, que salvas al pecador y lo llamas a tu amistad, atrae hacia ti el corazón de tus hijos, libres ya de las tinieblas por el don de la fe, y no permitas que se aparten de ti, que eres la luz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA


Se decidió que Pablo y Bernabé fueran a Jerusalén a ver a los apóstoles.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. La comunidad cristiana los proveyó para el viaje, y ellos atravesaron Fenicia y Samaria, contando a los hermanos cómo se convertían los paganos, y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron, diciendo: "Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la ley de Moisés".
Entonces se reunieron los apóstoles y los presbíteros para examinar el asunto.


Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.



Del salmo 121



R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor. Aleluya.


¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: "Vayamos a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.


Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R/.


ACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5)

R/. Aleluya, aleluya.




Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.



El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante.


Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.

Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.

Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".


Palabra del Señor.


 Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.



Prefacio I-V de Pascua.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN


El Señor, que nos redimió con su sangre, ha resucitado y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


martes, 24 de mayo de 2011

LECTURAS DEL MARTES QUINTO DE PASCUA 24 DE MAYO





ES NECESARIO SUFRIR PARA ENTRAR AL REINO




Hch 14, 19-28; Jn 14, 27-31

Al término de este discurso el Señor Jesús se despide de sus discípulos, tratando de mantenerlos en su paz. Les advierte de la aguda crisis que el jefe del orden mundano desencadenará y les anima a mantenerse firmes en la fe para resistir. La esperanza perseverante los hará resistir en el momento de la prueba. Ese mismo mensaje comunicaron Pablo y Bernabé a las iglesias que recién habían fundado: es necesario sufrir mucho para entrar al Reino de Dios. Al término de ese primer viaje misionero confirmaron a los discípulos en la fe y los nombraron responsables para que las sirvieran y animaran.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 5; 12, 10)

Alabemos a nuestro Dios todos cuantos lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio de la resurrección de tu Hijo nos has abierto las puertas de la vida eterna, concédenos creer fielmente en ti y esperar confiadamente el cumplimiento de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Contaban a la comunidad cristiana lo que había hecho Dios por medio de ellos.


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 19-28

En aquellos días, llegaron a Listra, procedentes de Antioquía y de Iconio, unos judíos, que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo se levantó y regresó a la ciudad. Pero al día siguiente, salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos en aquella ciudad, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos.

Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.


Del salmo 144

 R/. Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, para todas las generaciones. R/.

Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R/.




ACLAMACIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.

Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar así en su gloria. R/.











Les doy mi paz


Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: 'Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean.

Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado".


Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, los dones que te presentamos, llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I-V de Pascua.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 6, 8)


Si hemos muerto con Cristo, también viviremos con Él; ésta es nuestra fe. Aleluya.


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

lunes, 23 de mayo de 2011

LECTURAS DEL LUNES QUINTO DE PASCUA 23 DE MAYO

"El que me ama, cumplirá mi palabra."

 


SAN JUAN BAUTISTA DE ROSSI



Hch 14, 5-18; Jn 14, 21-26


El amor facilita la obediencia. Quien ama puede perseverar cumpliendo la voluntad de Dios. De otra manera, los mandatos divinos le parecerán exagerados o extraños. Quien ama a la manera de Jesús recibe la vida que el Padre comunica. Esa fuerza vivificante la acrecienta nuestra capacidad de relacionarnos de forma justa con los hermanos. El relato de los Hechos despeja un malentendido. Los habitantes de Listra quieren rendir culto a Pablo y Bernabé, a quienes imaginan manifestación de sus divinidades. Ellos se oponen y les enseñan el mensaje cristiano: Dios hace partícipes a todos sus hijos de la misma dignidad y las mismas bendiciones.


ANTÍFONA DE ENTRADA

Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.


ORACIÓN COLECTA


Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes, para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...


LITURGIA DE LA PALABRA


Les predicamos el Evangelio para que dejando los falsos dioses, se conviertan al Dios vivo.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 5-18


En aquellos días, los paganos y los judíos de Iconio, apoyados por las autoridades, comenzaron a agitarse con la intención de maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé. Pero ellos se dieron cuenta de la situación y huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y predicaron el Evangelio en toda la región.
Había en Listra un hombre tullido de los pies desde su nacimiento que se pasaba la vida sentado y nunca había podido andar. El tullido escuchaba el discurso de Pablo, y éste, mirándolo fijamente, advirtió que aquel hombre tenía fe suficiente como para ser curado, y le ordenó en voz alta: "Levántate y ponte derecho sobre tus pies". De un salto el hombre se puso en pie y comenzó a caminar. Cuando la gente vio lo que Pablo había hecho, empezaron a gritar en la lengua de Licaonia: "¡Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos!". Decían que Bernabé era el dios Júpiter y Pablo el dios Mercurio, porque éste era el que hablaba.

El sacerdote del templo de Júpiter, situado a la entrada de la ciudad, llevó a las puertas unos toros adornados con guirnaldas, y junto con la muchedumbre, quería ofrecerles un sacrificio. Al darse cuenta de todo esto, los apóstoles Bernabé y Pablo se rasgaron las vestiduras e irrumpieron por entre la multitud, gritando:

"Ciudadanos, ¿por qué hacen semejante cosa? Nosotros somos hombres mortales, lo mismo que ustedes. Les predicamos el Evangelio que los hará dejar los falsos dioses y convertirse al Dios vivo, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo cuanto contienen. En épocas pasadas, Dios dejó que cada pueblo siguiera su camino, aunque siempre se dio a conocer por sus beneficios, mandando la lluvia y la cosecha a su tiempo, dándoles así comida y alegría en abundancia". Y diciendo estas palabras, consiguieron impedir, a duras penas, que la multitud les ofreciera un sacrificio.


Palabra de Dios.


Te alabamos, Señor.



Del salmo 113 B

R/. Que todos te alaben sólo a ti, Señor. Aleluya.

No por nosotros, Señor, no por nosotros, sino por ti mismo, manifiesta tu grandeza, porque eres fiel y bondadoso. Que no nos pregunten los paganos: "¿Dónde está el Dios de Israel?". R/.
Nuestro Dios está en el cielo y Él ha hecho todo lo que quiso. En cambio, los ídolos de los
paganos son oro y plata, son dioses hechos por artesanos. R/.
Que los llene de bendiciones el Señor, que hizo el cielo y la tierra. El Señor se ha reservado para sí el cielo y a los hombres les ha entregado la tierra. R/.



ACLAMACIÓN (Jn 14, 26) R/. Aleluya, aleluya.

El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.



El Espíritu Santo, que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas.



Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 21-26


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a Él".

Entonces le dijo Judas (no el Iscariote): "Señor, ¿por qué razón a nosotros sí te nos vas a manifestar y al mundo no?". Le respondió Jesús: "El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió.

Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho".


Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.



ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS


Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio I-V de Pascua.


ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)


La paz les dejo, mi paz les doy; pero yo no se la doy como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.



ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



Dios todopoderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.