domingo, 26 de octubre de 2025

LECTURAS DEL LUNES XXX DEL T. ORDINARIO 27 DE OCTUBRE (VERDE)

 

Le impuso las manos y, al instante, la mujer se enderezó y empezó a alabar a Dios.




 Feria o Misa para después de la cosecha MR p. 1085 [1130] / Lecc. II p. 938

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 66, 7 

La tierra ha producido ya sus frutos: que nos bendiga el Señor, nuestro Dios. 

ORACIÓN COLECTA 

Señor, Padre bueno, que, en tu providencia, le entregaste al hombre la tierra, concédenos que, de los frutos de ella recogidos, podamos obtener sustento para nuestra vida; y que los aprovechemos siempre de tal manera, que redunden, por tu bondad, en alabanza tuya y utilidad de todos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Ustedes han recibido el espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 12-17

Hermanos: Nosotros no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones, entonces vivirán.

Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios. El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con Él para ser glorificados junto con Él.

Palabra de Dios. 


Te alabamos, Señor.

Del salmo 67 

R/. Bendito sea el Señor, que nos salva.

Cuando el Señor actúa, sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian. Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. R/.

Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los cautivos. R/. 

Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación, porque puede librarnos de la muerte. R/.

ACLAMACIÓN  Cfr. Jn 17, 17




R/. Aleluya, aleluya.


Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.

¿No era bueno desatar a esta hija de Abraham de esa atadura, aun en día de sábado?

Del santo Evangelio según san Lucas: 13, 10-17

Un sábado, estaba Jesús enseñando en una sinagoga. Había ahí una mujer que llevaba dieciocho años enferma por causa de un espíritu malo. Estaba encorvada y no podía enderezarse. Al verla, Jesús la llamó y le dijo: "Mujer, quedas libre de tu enfermedad". Le impuso las manos y, al instante, la mujer se enderezó y empezó a alabar a Dios.

Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiera hecho una curación en sábado, le dijo a la gente: "Hay seis días de la semana en que se puede trabajar; vengan, pues, durante esos días a que los curen y no el sábado".

Entonces el Señor dijo: "¡Hipócritas! ¿Acaso no desata cada uno de ustedes su buey o su burro del pesebre para llevarlo a abrevar, aunque sea sábado? Y a esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo atada durante dieciocho años, ¿no era bueno desatarla de esa atadura, aun en día de sábado?"

Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron en vergüenza; en cambio, la gente se alegraba de todas las maravillas que Él hacía.

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.

 ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Santifica, Señor, los dones que del fruto de la tierra te presentamos con acción de gracias; y tú, que eres quien nos da la abundancia de los frutos terrenales, haz que nuestras almas puedan producir frutos para el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Sal 103, 13-15 

Con los frutos de tus obras, Señor, llenas la tierra, para que obtengamos de ella el pan y el vino que alegra nuestro corazón. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Concédenos, Señor, que, al darte gracias, mediante este sacramento de salvación, por los frutos de la tierra que hemos cosechado, merezcamos conseguir, por efecto de ese mismo sacramento, bienes más excelentes. Por Jesucristo, nuestro Señor.

LECTURAS DEL DOMINGO XXX DEL T. ORDINARIO 26 DE OCTUBRE (VERDE)

 

Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano.




 MR p. 442 [440] / Lecc. II p. 288. LH Semana II del Salterio. 

ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 104, 3-4

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes; busquen su rostro sin descanso.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, aumenta en nosotros la fe, la esperanza y la caridad, y para que merezcamos alcanzar lo que nos prometes, concédenos amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

La oración del humilde llega hasta el cielo.

Del libro del Sirácide (Eclesiástico): 35, 15-17. 20-22

El Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias. No menosprecia a nadie por ser pobre y escucha las súplicas del oprimido. No desoye los gritos angustiosos del huérfano ni las quejas insistentes de la viuda.

Quien sirve a Dios con todo su corazón es oído y su plegaria llega hasta el cielo. La oración del humilde atraviesa las nubes, y mientras él no obtiene lo que pide, permanece sin descanso y no desiste, hasta que el Altísimo lo atiende y el justo juez le hace justicia. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 33

R/. El Señor no está lejos de sus fieles.

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.

En contra del malvado está el Señor, para borrar de la tierra su recuerdo. Escucha, en cambio, al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. R/.

El Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas. Salva el Señor la vida de sus siervos. No morirán quienes en él esperan. R/.

Ahora sólo espero la corona merecida.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8. 16-18

Querido hermano: Para mí ha llegado la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.

La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará salvo a su Reino celestial. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


ACLAMACIÓN  2 Co 5, 19






R/. Aleluya, aleluya.


Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.

El publicano regresó a su casa justificado y el fariseo no.

Del santo Evangelio según san Lucas: 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: "Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano.

El fariseo, erguido, oraba así en su interior: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias'. El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: 'Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador'.

Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos con confianza a Dios Padre que está siempre dispuesto a atender nuestros deseos y anhelos.

Después de cada petición diremos: Padre, escúchanos.

Para que el Señor conceda el espíritu de consejo, fortaleza, ciencia y piedad al Papa León XIV , a nuestro obispo N. y a todos los pastores de la Iglesia. Oremos.

Para que los gobiernos de las naciones edifiquen sus comunidades en la paz, equilibrando toda desigualdad injusta. Oremos.

Para que el Señor alivie los dolores de los que sufren en el cuerpo o en el espíritu y dé fuerza para no desfallecer ante la tribulación. Oremos.

Para que mantenga a nuestras familias firmes en la concordia y seguras en su gracia y amistad. Oremos.

Atiende, Señor, nuestras súplicas y concédenos el don de hacer siempre tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor .

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, los dones que presentamos a tu majestad, para que lo que hacemos en tu servicio esté siempre ordenado a tu mayor gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Cfr. Sal 19, 6

Nos alegraremos en tu victoria y cantaremos alabanzas en el nombre de nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que tus sacramentos, Señor, produzcan en nosotros todo lo que significan, para que lo que ahora celebramos en figura lo alcancemos en su plena realidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


sábado, 25 de octubre de 2025

LECTURAS DEL SABADO XXIX DEL T. ORDINARIO 25 DE OCTUBRE SAN ANTONIO MARÍA CLARET MEMORIA LIBRE (BLANCO)

 

"Voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré' ". 




 Feria o SAN ANTONIO M. CLARET, Obispo MR pp. 820 y 904 [852 y 944] / Lecc. II p. 934


ANTÍFONA DE ENTRADA

Éstos son los hombres santos que se hicieron amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que otorgaste a san Antonio María Claret, obispo, la fuerza del amor y la paciencia para evangelizar a los pueblos, concédenos, por su intercesión, anteponer tus intereses a todo, y esforzarnos en ganar a nuestros hermanos para Cristo. El, que vive y reina contigo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 1-11

Hermanos: Ya no hay condenación que valga contra los que están unidos a Cristo Jesús, porque ellos ya no viven conforme al desorden egoísta del hombre. Pues, si estamos unidos a Cristo Jesús, la ley del Espíritu vivificador nos ha librado del pecado y de la muerte. En efecto, lo que bajo el régimen de la ley de Moisés era imposible por el desorden y egoísmo del hombre, Dios lo ha hecho posible, cuando envió a su propio Hijo, que se hizo hombre y tomó una condición humana semejante a la nuestra, que es pecadora, y para purificarnos de todo pecado, condenó a muerte al pecado en la humanidad de su Hijo. De este modo, la salvación prometida por la ley se realiza cumplidamente en nosotros, puesto que ya no vivimos conforme al desorden y egoísmo humanos, sino conforme al Espíritu.

Ciertamente, los hombres que llevan una vida desordenada y egoísta piensan y actúan conforme a ella; pero los que viven de acuerdo con el Espíritu, piensan y actúan conforme a éste. Las aspiraciones desordenadas y egoístas conducen a la muerte; las aspiraciones conformes al Espíritu conducen a la vida y a la paz. El desorden egoísta del hombre es enemigo de Dios: no se somete, ni puede someterse a la voluntad de Dios. Por eso, los que viven en forma desordenada y egoísta no pueden agradar a Dios.

Pero ustedes no llevan esa clase de vida, sino una vida conforme al Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes.

Quien no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. En cambio, si Cristo vive en ustedes, aunque su cuerpo siga sujeto a la muerte, a causa del pecado, su espíritu vive a causa de la actividad salvadora de Dios.

Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, habita en ustedes, entonces el Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, también les dará vida a sus cuerpos mortales, por obra de su Espíritu, que habita en ustedes. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 23 

R/. Haz, Señor, que te busquemos.

Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.

¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.

Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.

ACLAMACIÓN Ez 33, 11 







R/. Aleluya, aleluya.


No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor. R/.


Si no se convierten, perecerán de manera semejante.

Del santo Evangelio según san Lucas: 13, 1-9

En aquel tiempo, algunos hombres fueron a ver a Jesús y le contaron que Pilato había mandado matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo sus sacrificios. Jesús les hizo este comentario:

"¿Piensan ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más pecadores que todos los demás galileos? Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿piensan acaso que eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante". Entonces les dijo esta parábola: "Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró. Dijo entonces al viñador:

`Mira, durante tres años seguidos he venido a buscar higos en esta higuera y no los he encontrado. Córtala. ¿Para qué ocupa la tierra inútilmente?' El viñador le contestó: 'Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré' ". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Dios todopoderoso, las ofrendas que presentamos en la festividad de san Antonio María Claret, y concédenos expresar en la vida los misterios de la pasión del Señor, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ez 34, 15

Yo mismo apacentaré a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Por la eficacia de este sacramento, confirma, Señor, a tus siervos en la verdad dela fe, por la que san Antonio María Claret nunca cesó de trabajar, dedicándole toda su vida, para que en todas partes la profesemos, de palabra y de obra. Por Jesucristo, nuestro Señor.

viernes, 24 de octubre de 2025

LECTURAS DEL VIERNES XXIX DEL T. ORDINARIO 24 DE OCTUBRE SAN RAFAEL GUÍZAR Y VALENCIA OBISPO PATRONO DEL EPISCOPADO MEXICANO (BLANCO)

 

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.




Obispo de Veracruz (Patrono del Episcopado Mexicano) MR p. 819 [851] / Lecturas propias. 

 Nació en Cotija, Michoacán, el 26 de abril de 1878.Ordenado sacerdote a los 23 años de edad, fue consagrado obispo en 1919. No sólo fue un misionero infatigable, sino también un buen pastor, dispuesto siempre a dar la vida por sus ovejas, y un padre solícito y bienhechor de los pobres y desamparados. Murió el 6 de junio de 1938. Fue canonizado por el Papa Benedicto XVI el 15 de octubre de 2006



ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Ez 34, 11. 23-24

Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y les daré un pastor que las apaciente y yo, el Señor, seré su Dios.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Señor, Dios nuestro, que hiciste al obispo san Rafael Guízar y Valencia pastor eximio e incansable en el anuncio del Evangelio, concédenos, por su intercesión, que, encendidos por el fuego apostólico y fortalecidos por la gracia divina, llevemos a nuestros hermanos a Cristo y así podamos gozar con ellos de la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El Señor me ha ungido y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres (cfr. Lc 4, 18).

Del libro del profeta Isaías: 61, 1-3

El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres, a curar a los de corazón quebrantado, a proclamar el perdón a los cautivos, la libertad a los prisioneros, y a pregonar el año de gracia del Señor, el día de la venganza de nuestro Dios. El Señor me ha enviado a consolar a los afligidos, los afligidos de Sión, a cambiar su ceniza en diadema, sus lágrimas en aceite perfumado de alegría y su abatimiento, en cánticos. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.


Del salmo 22 

R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.

El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.

Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.

ACLAMACIÓN  Lc 4, 18




R/. Aleluya, aleluya.


El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

El buen pastor da la vida por sus ovejas.

Del santo Evangelio según san Juan: 10, 11-16

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso y lleno de bondad, recibe los dones y ofrendas que te presentamos en la festividad de san Rafael Guízar, quien ofreció su vida por la difusión del Evangelio entre sus fieles pobres y sencillos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Jn 15, 16

No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, Dios nuestro, habiendo participado del Cuerpo y la Sangre de tu hijo amado, al recordar la memoria de san Rafael Guízar, concédenos ser incansables en el anuncio de tu palabra y en la caridad con los más necesitados. Por Jesucristo, nuestro Señor.

jueves, 23 de octubre de 2025

LECTURAS DEL JUEVES XXIX DEL T. ORDINARIO 23 DE OCTUBRE (VERDE)

 

He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!




Feria o SAN JUAN DE CAPISTRANO, Presbítero MR pp. 818 y 904 [850 y 944] / Lecc. II p. 927 


 Franciscano, predicador lleno de talento y de palabra ardiente, arrastraba a las multitudes. Trabajó primero en la reforma de su Orden en Francia y en Italia, y después recorrió toda la Europa central para luchar contra la herejía de Juan Hus. Finalmente, predicó la cruzada contra los turcos, que por entonces estaban invadiendo Hungría (1386-1456). 


ANTÍFONA DE ENTRADA 

Éstos son los hombres santos que se hicieron amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios nuestro, que elegiste a san Juan de Capistrano para confortar a tu pueblo en las adversidades, otórganos constantemente tu paternal protección y conserva siempre a la Iglesia en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos


LITURGIA DE LA PALABRA

Libres ya del pecado y entregados al servicio de Dios, dan frutos de santidad.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 19-23

Hermanos: Por la dificultad natural que tienen ustedes para entender estas cosas, voy a seguir utilizando una comparación de la vida ordinaria. Así como en otros tiempos pusieron sus miembros al servicio de la impureza y de la maldad, hasta llegar a la degradación, así ahora pónganlos al servicio del bien, a fin de que alcancen su santificación. Cuando ustedes eran esclavos del pecado, no estaban al servicio del bien. ¿Y qué frutos recogieron entonces de aquello que ahora los llena de vergüenza? Ninguno, pues son cosas que conducen a la muerte.

Pero ahora, libres ya del pecado y entregados al servicio de Dios, dan frutos de santidad, que conducen a la vida eterna. En una palabra, el pecado nos paga con la muerte; en cambio, Dios nos da gratuitamente la vida eterna, por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro. 

Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

Del salmo 1 

R/. Dichoso el hombre que confía en el Señor.

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.

ACLAMACIÓN Cfr. Flp 3, 8-9 






R/. Aleluya, aleluya.


Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y vivir unido a Él. R/.


No he venido a traer la paz, sino la división.

Del santo Evangelio según san Lucas: 12, 49-53

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "He venido a traer fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!

¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Mira, Dios todopoderoso, las ofrendas que presentamos en la festividad de san Juan de Capistrano, y concédenos expresar en la vida los misterios de la pasión del Señor, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Ez 34, 15 

Yo mismo apacentaré a mis ovejas; yo mismo las haré reposar, dice el Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Por la eficacia de este sacramento, confirma, Señor, a tus siervos en la verdad de la fe, por la que san Juan de Capistrano nunca cesó de trabajar, dedicándole toda su vida, para que en todas partes la profesemos, de palabra y de obra. Por Jesucristo, nuestro Señor.